Cultura ■ Exposición
La fotografía, por caminos divergentes
Román Montesinos y Luis Miguel Santos exponen en la sala de El Albéitar.

Luis Miguel Santos Unamuno y Román Montesinos han colgado sus instantáneas de la amplia sala de El Albéitar. CUEVAS
marcelino cuevas | león
Dos interesantes exposiciones de fotografía cuelgan estos días en las salas de El Albéitar universitario. Dos muestras muy diferentes, en una es la escenografía inventada la protagonista, en la otra lo son la casualidad, el azar y la mínima preparación.
Román Montesinos cuenta historias en sus placas. Historias que intenta transmitir sin trucos, sin manipular las fotografías. Le han comparado con fotógrafos tan relevantes como Joan Brossa o Chema Madoz, aunque él asegura que su trabajo nada tiene que ver con ellos. Las obras de artista gallego Román Montesinos destilan poesía, humor, ironía… y surrealismo. Sus fotografías, realizadas en el estudio, tienen la loca originalidad de los cuadros dalinianos y el sarcasmo de la poesía de Quevedo, con continuas referencias al tiempo y encendidas críticas al mundo que vivimos. «Creo —dice— que sobre todo es humor. El humor es el hilo conductor de lo que hago. Son metáforas visuales muy emparentadas con la poesía, la escultura o la pintura. Yo creo un objeto casi escultórico y luego lo capturo de una forma muy emparentada con las bases pictóricas. No son fotografías planas, tienen siempre una segunda o tercera lectura.
Por su parte, Luis Miguel Santos Unamuno, biznieto del ilustre escritor y principal exponente de la Generación del 98, busca sus imágenes en la calle, en las paredes, en los objetos que captura a través de la pequeña cámara de su teléfono móvil. «Llegue a la fotografía a través de mi padre, la otra rama de mi familia, que siempre fue un gran amante del arte fotográfico».
Las fotos de este joven artista son muy peculiares, se acercan a una original abstracción. «Son el producto de mis viajes, están hechas en Madrid, Nueva York o Londres, pero eso no se ve porque me limito a retratar el borde de una ventana o el cable que atraviesa sobre una calle. Gracias al móvil llevo en mi bolcillo una máquina que me permite memorizar todo lo que me encuentro. La muestra quiere ser un relato, con continuas referencia a los más reconocidos pintores, escultores y arquitectos. Yo veo en las paredes, en los rincones de las ciudades, motivos que me recuerdan a los grandes artistas y a partir de ellos y con el complemento del título, más o menos poético de la foto, he ido construyendo este conjunto».