León rescata una exposición censurada
Ricardo Moreno muestra en la galería Cinabrio las fotos que le vetaron en Segovia.

El fotógrafo asturiano Ricardo Moreno posa ante una de las obras que expone en la galería leonesa Cinabrio. CUEVAS
marcelino cuevas | león
La galería Cinabrio expone una muestra fotográfica del asturiano Ricardo Moreno. Se trata de un hombre que ha depositado en el arte de las imágenes buena parte de su existencia. Presenta una selección de varias de las series en las que ha trabajado últimamente. «Por ejemplo hay fotos de la serie que en su día dediqué a las prostitutas, algunas de cuyas imágenes han sido censuradas recientemente en Segoviafoto. Y muchas de paisajes urbanos, sobre todo esos desechos industriales que pueden encontrarse por muchos lugares de Asturias», explica. El fotógrafo asturiano sigue trabajando en analógico. «Para mí el laboratorio es una auténtica terapia». Y la totalidad de sus obras están resueltas en blanco y. negro. «La fotografíaha sido para mí una herramienta para afrontar la vida, para enfrentarme con dolores y miedos infantiles profundamente arraigados en mi sentir y que han marcado mi vida con una pertinaz ansiedad, continuos ataques de pánico y puntuales estados de depresión, presentes siempre que he intentado enfrentarme al mundo exterior de una manera convencional». Moreno es un profesional de la fotografía, destacando su vertiente didáctica, aunque su pasión es retratar la vida que pasa ante su objetivo. «La cámara me ha ayudado durante algo más de 30 años a resolver cuestiones fundamentales y muchas veces básicas de mi existencia y a proporcionarme un medio de vida. Ha sido mi terapia contra el miedo al abandono, a la soledad y a la muerte; un medio de enfrentar fobias y dolores existenciales. El acto fotográ?co se ha convertido para mí en sanador y en arma contra esos miedos, en terapia al ?n y al cabo. Por causa de esos miedos, Metus Causa , que es el título de la exposición, he llegado al medio fotográ?co, al que le debo incondicional gratitud por sacarme de un callejón sin salida y al que me he entregado en cuerpo y alma, pues sin mi fotografía no soy nada».
Recuerda que en su fotografía «se mani?esta en imágenes profundamente documentales, severas, medidas al milímetro, pulcras, ordenadas, controladas, metódicas y sistemáticas, férreamente frontales y transparentes, equidistantes: tal vez todo lo que falta en mi estado anímico. Por esto mismo, también son empáticas, nada sórdidas ni voyeuristas, emocionalmente cálidas y vitales». Una exposición imprescindible para todos los amantes de la fotografía.