El Festival de Órgano veta a la institución que lo salvó
El CNDM reparte entre el Auditorio y otras ciudades los seis conciertos rechazados Baeza estrenará una obra pensada para la Catedral de León.

Giampaolo de Rosa, organista de la Catedral, dará algún concierto en esta edición del Festival de Órgano. ARCHIVO
verónica viñas | león
El Festival de Órgano se ha deshecho del Centro Nacional de Difusión Musical, sin el cual habría desaparecido hace cinco años. En 2013, el organismo dependiente del Ministerio de Cultura —que organiza también el ciclo de las Músicas Históricas— acudió en auxilio de un festival al que la Junta y el Ayuntamiento habían cerrado el grifo de las subvenciones. Desde entonces, el CNDM ha fichado a algunas de las mejores formaciones de música clásica para los conciertos de la Catedral de León.
La institución que dirige por poco tiempo Antonio Moral —se retira por decisión propia el 30 de septiembre— había programado seis conciertos para la 35 edición del Fiocle, que arranca el 16 de septiembre. Los recitales, pensados expresamente para la Catedral, incluían el estreno mundial de dos obras. Al grupo Artefactum se le había encargado un recital sobre las Cantigas de Alfonso X y el Camino de Santiago por la Ruta de la Plata; concierto que finalmente se traslada a la programación de las Músicas Históricas (el 17 de febrero en el Auditorio). El segundo estreno, a cargo de Enrike Solinís y la Euskal Barrokensemble, pretendía poner de relieve la tradición de la Sibila, ceremonia rescatada recientemente por la Catedral de León. Este concierto ha sido «recibido con los brazos abiertos» por Baeza.
El Auditorio también se queda con el Concerto 1700, que supone el estreno en tiempos modernos del oratorio La soberbia abatida por la humildad, de Francisco Hernández Illana.
El Fiocle declinó el programa del CNDM, según Moral, con la excusa de que únicamente querían recitales de órgano y de ningún otro instrumento. Aún así, Moral convenció a Eduardo López Banzo de que el concierto con las cantantes seleccionadas en el Curso de Interpretación Barroca, impartido con el apoyo de la Universidad de León, y que «ha descubierto algunas de las mejores voces del panorama lírico actual», lo hiciera con el acompañamiento sólo de órgano y no de clave. Pero tampoco fue aceptado por el festival. «Decidí plegarme y coproducir los diez conciertos de organistas que ellos eligieran, pero la dirección del Fiocle argumentó que no quería hacer coproducciones, porque tenían subvenciones de la Junta y el Ayuntamiento», explica Moral. «Respondimos que no teníamos ningún problema; es más, con el alcalde hemos encontrado un estupendo aliado». Pero la decisión del Fiocle fue firme.
Órgano ‘a palo seco’
«Nos han echado. Y con gran dolor nos hemos ido». En la edición en la que el festival cumple 35 años y la quinta con el órgano nuevo, construido en Bonn por el maestro Klaiss, habrá catorce conciertos de órgano ‘a palo seco’ y no 17 como el año pasado, cuando tuvieron cabida formaciones como Schola Antiqua, Vandalia y Música Ficta. La temporada de 2019 ya está cerrada, pero en adelante las Músicas Históricas ampliarán el número de recitales, al sumar los del Festival de Órgano, y se repartirán a lo largo de todo el año, no sólo de enero a junio.
El organista de la Catedral, Giampaolo di Rosa, Jean Guillou y Jennifer Bate —que ya estuvo el año pasado y aún falta por confirmar—, figuran en el cartel de esta edición. Samuel Rubio, director del Fiocle, afirmó ayer que el CNDM «cada año nos ofrece conciertos, pero en el festival somos libres de organizarlo como queramos». Reconoce que ha sido «por voluntad» propia prescindir del programa que sufraga el Ministerio de Cultura. Según Rubio, el Festival no habría desaparecido hace cinco años si no llega a ser por el respaldo del CNDM. «Habríamos hecho sólo dos o tres conciertos», admite.
El presupuesto de esta edición será de 50.000 euros, frente a los 83.700 del año pasado. «El Festival de Órgano siempre ha sido una de mis prioridades. Le deseo lo mejor», asegura Moral, quien se siente dolido por el ‘veto’ del Fiocle a su programación. «Después de estar tantos años y amoldarnos a sus exigencias, se ha prescindido de nosotros y de los conciertos que teníamos previstos».
El CNDM invierte 125.000 euros anuales en las Músicas Históricas y otros 33.700 en el Festival de Órgano. «Este año tenemos 125 coproducciones. Nos llaman de todas las ciudades y se pegan porque hagamos conciertos». La excepción es el Festival de Órgano. «No entiendo que rechacen unos conciertos extraordinarios». Los recitales de la Catedral pierden además la proyección nacional que tenían hasta ahora gracias al ministerio.
Moral se va con los deberes hechos. Ha conseguido que las Músicas Históricas, que hace cuatro años sólo convocaban a 150 espectadores, tengan de media 400 y algunos se llenen.