Diario de León

Francia estudia el teatro absurdo del leonés Llamas

El ‘Flaubert leonés’, Armando Llamas, se estudia en las escuelas de Francia como uno los grandes dramaturgos contemporáneos. En León nunca se han representado sus obras, pese a ser un referente del teatro absurdo, según la prestigiosa enciclopedia Oxford. .

El polifacético dramaturgo leonés Armando Llamas, que fue también crítico, periodista y hasta autor de letras de canciones. ARCHIVO

El polifacético dramaturgo leonés Armando Llamas, que fue también crítico, periodista y hasta autor de letras de canciones. ARCHIVO

Verónica Viñas
León

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«Es nuestro Flaubert», dijo de él la crítica francesa. El leonés Armando Llamas sigue siendo una gran figura del teatro francés quince años después de su muerte. Amigo de Marguerite Duras, que supo apreciar su inteligencia y su fino humor negro y le animó a escribir, hoy es venerado en las escuelas de teatro del país galo. Sin embargo, sigue siendo un gran desconocido en su tierra, donde nunca se han representado sus obras.

Nacido en Santibáñez del Bernesga en 1950 y muerto prematuramente de sida a los 53 años, su obra es un referente para los amantes del teatro del absurdo. Más ácido que Ionesco, Llamas escribió: «Ninguna palabra es la perra de ningún maestro». Jugó con estereotipos para aniquilarlos y le encantaba la provocación. Por sus obras circulan personajes homosexuales, quizá para reivindicar su propia condición. Entre sus obras más reconocidas figuran Lisbeth está completamente trabada o Gustave no es moderno. En Asesinato de la princesa judía, donde no hay ninguna princesa, juega con quince personajes que van y vienen de París (la gran corona). En Treinta y un piezas autobiográficas, Llamas habla sin tapujos del sida, enfermedad que le diagnostican en 1988 e influirá en su producción posterior. Su salud se deterioró mucho y en 1993 se retira a vivir a su Santibáñez natal, con esporádicas visitas a Francia, donde sigue participando en grandes festivales teatrales. Muere en la ciudad del Sena en el 2003. El Théâtre Ouvert —que sigue teniéndole en su web— le tributó un gran homenaje en el que participaron los grandes nombres del teatro contemporáneo. El entonces ministro de Cultura Jean- Jacques Aillagon dijo: «Con Armando Llamas perdemos prematuramente una de las figuras más destacadas de nuestra vida cultural». Llamas fue enterrado en el cementerio parisino de Père Lachaise, última morada de Molière, Proust, Edith Piaf, Jim Morrison y Oscar Wilde, entre otros.

En 2007 Diario de León, dentro de la monumental colección Biblioteca Leonesa, reunió en un libro algunos de los textos más emblemáticos de Llamas: Lisbeth está completamente trabada, Catorce días con señuelo y ¿Cómo te lo diría?

La vida del escritor de Santibáñez parece sacada de una novela. Su familia emigró a Argentina, en busca de un futuro mejor, y fue en Buenos Aires donde Llamas se inició en la escritura. Un autor precoz que a los 15 años firma sus primeros textos teatrales y se adentra en el mundo del espectáculo —desde letras de canciones a happenings, desde puestas en escena a exposiciones artísticas—. A los 17 años decide huir de la férrea censura impuesta por el gobierno militar argentino. En París pronto contactará con los intelectuales del momento, como Marguerite Duras, Claude Régy o Nathalie Sarraute, aunque sin perder el contacto con escritores argentinos como Copi o el director teatral Jorge Lavelli.

Traductor de Valle-Inclán y Lorca, ocupó numerosos cargos en instituciones francesas y publicó asiduamente en periódicos como Le Monde o Libération. Como curiosidad, suya es la letra de aquella canción que convirtieron en éxito Rubi y Los Casino, Yo tenía un novio que tocaba en un conjunto beat.

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