Eulalia Ramón cierra el festival Luna de Cortos
Premio ‘ex aequo’ para los filmes ‘Lo cotidiano’ y ‘Cuánto. Más allá del dinero’.

Ginés García Millán entregó el premio a Eulalia Ramón. DL
dl | león
El Festival Luna de Cortos de Veguellina bajó ayer el telón tras una semana de proyecciones, actividades y homenajes. Los grandes triunfadores ex aequo de esta quinta edición del certamen, en la sección a concurso de Ficción, han sido Cuánto. Más allá del dinero , del realizador Kike Maíllo; y Lo cotidiano , de David Lara. El ganador de la categoría de Cine Alternativo ha sido Bodegón ?1 , de Carmen Main. Asimismo, Cosecha 34 , de Ricardo Alonso, ha sido el galardonado en la sección Rural, mediante un jurado popular. También se han proclamado ganadores los cortometrajes Ainhoa , de Iván Sáinz-Pardo, y You and me and her and them , de Jon Branden, en las categorías de Castilla y León y Ciudad Invitada: Nueva York, respectivamente.
Tomasito , de Sergio Sarrión, se hizo con el premio al Mejor Guion. Juan Fernández (La lección ) y Selica Torcal (Ni una sola línea ) ganaron el premio a la Mejor Interpretación. Por último, el Premio Manuela Cabero-Cineastas Comprometidos recayó en el documental Lunas de Nueva York , de Juan José Ponce.
Este año el festival Luna de Cortos quiso reconocer la trayectoria artística de la veterana actriz Eulalia Ramon, que el viernes se subió al escenario a recoger su premio de la mano del galardonado de la pasada edición, el actor Ginés García Millán. Ambos inauguraron, además, su placa en el ‘Paseo de las Lunas’, en la Plaza Elena Santiago de Veguellina.
En su intervención, Eulalia Ramón dedicó unas emotivas palabras al pueblo de Veguellina y al municipio en general, que «derrocha actividad y dedicación no solo al cine, sino a la cultura y al ocio en general». En este punto, remarcó que le gustaría poder contribuir a «recuperar la vida de los pueblos, que se están muriendo. Tenemos que hacer que vuelvan a cobrar vida». La galardonada también reconoció el valor de un premio a la trayectoria como el que le otorgó el festival, puesto que «te hace echar la vista atrás y tomar conciencia del trabajo que has hecho».