Los siete fantásticos
El grupo de «frikis del noveno arte» y un bar de copas fue la coctelera perfecta para idear la locura del museo del cómic. El motor del proyecto lo forman varios amigos de la infancia que se criaron en Benavente. Pasaban sus tardes con la cabeza enterrada en los folios de los tebeos más populares. La pandilla está formada por profesionales de distintos ámbitos laborales, desde profesionales del mundo del derecho hasta empresarios y varios de ellos se mantienen anónimos ante las cámaras. Cada uno se encarga de una sección del proyecto: uno se encarga de prensa, otro de los temas institucionales, otro de las redes sociales, entre otras tareas. También cuentan con el apoyo de numerosos expertos de distintos ámbitos de la industria creativa como periodistas, cómicos o ilustradores. Solo les hace falta la confirmación de parte de las instituciones para hacer realidad casa de Mortadelo yFillemón a 76 kilometros de León