Miradas nuevas para Vela Zanetti
La fundación expone obras de once alumnos del Sagrado Corazón de León.

Foto de los alumnos que exponen en Vela Zanetti. CUEVAS
marcelino cuevas | león
Once alumnos del Centro de Educación Especial Nuestra Señora del Sagrado Corazón, se han unido en una acción cultural auspiciada desde la Fundación Vela Zanetti.
Los niños y adolescentes han jugado con las obras del gran pintor burgalés, han creado puzles, han estudiado los colores y las formas y se han sumergido en las pinturas de Vela Zanetti. Y con ese conocimiento han sido capaces de reinterpretar los cuadros famosos, de crear nuevas versiones llenas de espontaneidad y de enorme potencia creativa. El artista sería feliz su pudiera ver como esos niños han interpretando sus lienzos, como unas miradas inocentes pueden procesar y reinventar elementos que se han convertido en mitos de la cultura clásica.
El centro de Educación Especial Nuestra Señora del Sagrado Corazón, es de titularidad pública y depende de la Junta de Castilla y León, su misión es atender a alumnos de tres a veintiún años con necesidades y capacidades especiales.
Según explica la directora del colegio, «el dibujo y la pintura como expresión artística, constituye un pilar fundamental en la práctica diaria de nuestro centro. Utilizamos la expresión artística con una finalidad dual. Por un lado, la consideramos una terapia; y por otro, constituye un medio para desarrollar capacidades necesarias con las que potenciamos o afianzamos las bases necesarias para acceder a aprendizajes curriculares básicos».
De los once niños participantes tres no han podido estar en la inauguración por problemas de salud, pero todos se mostraron encantados mostrando sus creaciones y viendo como el público asistente aplaudía sus trabajos. «Este proyecto –comentó la profesora que dirigió la acción- nace de una ilusión y de un descubrimiento. La ilusión que nos produce el trabajo de la expresión plástica a través de la pintura en el aula y el descubrimiento de las capacidades artísticas únicas y extraordinarias de nuestros alumnos y alumnas. Su forma particular de usar el color, de realizar trazos y pinceladas y de entusiasmarse el día que toca pintar en el horario, sentaron las bases de todo un proceso de aprendizaje guiado, individual y grupal, programado y sobre todo adaptado a su forma particular de ser y sentir. Pintando, nuestra mente se sosiega, nos relajamos y plasmamos lo que la mente no nos permite expresar de otro modo. Y lo más importante, pintar hace que nos sintamos felices y grandes».
Vela Zanetti a través de otros ojos y otras miradas. Artistas, ni más ni menos.