CULTURA TRADICIONAL
Y en la mochila, una pandereta
No van a clase armados de libros o cuadernos, ni de reglas o compases. Llevan tablas de lavar, morteros, sartenes, escudillas y, cómo no, la irreemplazable pandereta. Son Camino Fernández y Ángel María Trilla, músicos que recorren centros de enseñanza de León, Zamora y Salamanca enseñando a los alumnos (y asombrándoles) a base de la variedad y la riqueza de la tradición sonora en la región cultural leonesa

«La mayoría de las veces no quieren que pares. Quieren que continúes, que toques otra canción, seguir bailando, pasándoselo bien». Y es verdad que con los niños el trabajo inicial es más arduo, «porque no saben, por ejemplo, lo que es una tabla de lavar o un almirez», pero por eso mismo su descubrimiento y su disfrute «es doble». Lo cuenta Camino Fernández, el cincuenta por ciento, junto a Ángel María Trilla, de Alborada, un dúo que con su proyecto didáctico Música en caja recorre los centros de enseñanza de Zamora, Salamanca y León para mostrar a los alumnos lo rico, lo sorprendente... y lo divertido de la tradición musical común al reino leonés.
Música en caja es una idea «encaminado a llevar el folclore a las aulas y transmitir a los más pequeños (y a los no tanto) el patrimonio sonoro de nuestra tierra —relata—. Un proyecto de charlas sobre etnografía y conciertos didácticos en una selección de centros escolares que previamente hayan solicitado su participación». Al finalizar cada concierto o cada clase, los miembros de Alborada entregan a los alumnos participantes —y también a los responsables del departamento que haya hecho posible el encuentro— un disco reciente cuyo nombre es toda una declaración de intenciones: Entamando’l camín (en leonés, «comenzando el camino»).
Con el apoyo de Arlafolk, activa asociación cultural de la que ambos son miembros, Fernández y Trilla optan, cuando acuden a las aulas, por hacer música no con gaita o flauta de tres agujeros sino con objetos de uso cotidiano, como cucharas, vasos, dedales, cuencos, sartenes y tablas, o sea, una percusión doméstica pero singular y efectiva, y todo ello junto a la indispensable pandereta.
«A través de la percusión y de nuestras propias voces les embarcamos en un viaje musical por la riqueza etnográfica del antiguo Reino de León», dice Camino, detallando que en sus exhibiciones abarcan el territorio al completo: «Incluimos los ritmos más representativos, por ejemplo hay un corrido maragato, un charro zamorano, una charrada salmantina, hay jotas, hay panaderas que se tocan sobre una mesa y que a los chavales les encanta... hay un poco de todo», explica, y recalca que este proyecto se está convirtiendo en realidad «gracias al respaldo de la asociación Arlafolk, la Fundación Caja Rural de Zamora y Caja Rural de Salamanca con la intención de compartir parte del patrimonio musical tradicional de la región leonesa». Camino Fernández es natural de la capital legionense pero desciende de Velilla de la Reina —aprendió a tocar la pandereta en la portalina de Celerina Ferrero, gran autoridad en la materia; su abuela era Leonor, también panderetera— y de La Vid de Gordón, y Ángel María es benaventano. De momento han llevado sus conciertos didácticos a una decena de colegios e institutos zamoranos, provincia en la que residen, pero quieren saltar en breve tanto al Norte como al Sur. «Comenzamos a concebir el proyecto hace ocho años, con la conmemoración de los mil cien años del Reino de León: entonces se organizaron muchos actos pero nos dimos cuenta que muy pocos iban destinados a los niños. Y aquella idea empieza ahora a desarrollarse», apuntó Fernández. Y es que Alborada no sólo exhibe música, también «vínculos culturales comunes que enlazan todo este territorio», añade, amén de otras lecciones etnográficas. «Por ejemplo, les llevamos una criba y les enseñamos para qué servía, y también un muñeco ataviado, les mostramos por qué se les vestía de esa manera a los bebés», expresa.
Aunque han ofrecido recitales a niños de tres años y a chavales de Bachillerato, los Alborada creen que la mejor recepción se produce «en segundo de la ESO. Aún no tienen clase de música y el mensaje les llega de un modo más completo». En el apartado de utilidad, reseñan que los centros o asociaciones interesados en esta actividad pueden contactar con Alborada a través del mail arlafolk@arlafolk.es, y que su disco puede adquirirse en la web de la asociación y, en León, también en Music Center.

Ángel María Trilla y Camino Fernández, en distintos momentos de sus actuaciones. DL