CINE
Suárez-Quiñones hace cine en los ‘Márgenes’
El realizador ha estrenado en el festival madrileño su película ‘Guincheoul’.

Fotograma de la película dirigida por el leonés Jorge Suárez-Quiñones. DL
verónica viñas | león
No había una palabra que encajara para titular el nuevo proyecto cinematográfico del director leonés Jorge Suárez-Quiñones. Así que se la inventó. Siguiendo la lógica de los fonemas coreanos Guincheoul encierra el nombre del responsable de montaje y fotografía, Guillermo del Pozo; Seúl, uno de los lugares del rodaje; y kimchi, un alimento fermentado con vegetales. Todos son ingredientes de este largometraje, de 97 minutos, que discurre entre León y la capital surcoreana.
Rodada con actores no profesionales, acaba de estrenarse en el Festival Márgenes de Madrid. En el elenco figuran varios miembros de su familia, incluido su padre, el actual consejero de Fomento de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, «como filmador de varios vídeos de mi infancia», aclara su hijo.
El director leonés, que hace dos años recibía una mención especial del jurado en Filmadrid, el Sundace español, por su corto Amijima, relata en Guincheoul la estancia de un joven en Seúl y su relación con las personas del entorno, mientras en León su familia va dando pistas sobre este personaje. La película, en el fondo, es la propia historia de Suárez-Quiñones, quien ha podido aprovechar su beca en el país asiático para rodar un filme para el que no consiguió ninguna subvención. «Para acceder a las ayudas del ministerio te exigen ir con un productor asociado», lamenta.
Suárez-Quiñones no sólo es el director de Guincheoul, sino que prácticamente copa todos los títulos de crédito: montaje, sonido, fotografía... La película, sin guion preestablecido, «se ha hecho con las aportaciones de los que aparecen».
Al realizador le gustaría que se proyectara en salas comerciales, pero también le parece interesante que se exhiba en lugares como el Musac, donde ya se pasó su corto Amijima. Entre ambos proyectos, Suárez-Quiñones hizo un montaje a partir de la filmografía de Ozu Yasujiro, titulado The eternal virgin.
Actualmente está trabajando en varias ideas, pero ha decidido no comenzar ningún proyecto sin financiación. Quiere poder pagar al equipo y vivir de hacer cine, aún siendo consciente de que es más difícil ahora sacar adelante cualquier proyecto cinematográfico que en los ochenta. Y no por falta de interés del público. «Hay un cine independiente y arriesgado que interesa a mucha gente, pero las plataformas para conseguirlo son muy complicadas».
En Guincheoul, León y Seúl son tan importantes como los personajes. Todas las escenas leonesas están rodadas en interiores, aunque, según el director, a través de las ventanas se intuye el ambiente invernal leonés. Por el contrario, la historia que transcurre en Seúl se grabó casi íntegramente en exteriores. León representa el peso de la familia y las relaciones en el tiempo, frente al ajetreo y la deshumanización de la gran urbe asiática.
Si no había otra palabra para titular Guincheoul, más complicado es encajarla en un género. Para Suárez-Quiñones se trata de «una ficción experimental, con raíces documentales y con un cierto interés por lo performativo y el registro». Finalmente, acepta «híbrido». Se trata de «una película interesada por el lenguaje del propio cine».