Una venta clandestina
El arco del Monasterio de San Pedro de Dueñas que hoy pertenece al Museo Arqueológico Nacional fue desmontado en 1931 durante unas obras clandestinas. Tal y como afirma Ángela Franco en su libro ‘Arte leonés fuera de León’, aquellas obras consistieron en «el desmonte, embalaje y carga en camiones de algunas piezas artísticas, con destino desconocido». Todas las labores se realizaron bajo la supervisión del capellán del monasterio, que era a la vez párroco de San Pedro de Dueñas. El Museo Arqueológico lo compró por 70.000 pesetas.