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La Catedral de León sufre el ‘síndrome de Notre Dame’
El Gobierno crea una ‘caja’ para planes de salvaguarda del patrimonio con 3,5 millones de euros La Pulchra está monitorizada las 24 horas, pero carece de seguro.

Imagen de archivo de un bombero revisando la fachada de la Catedral de León tras el desprendimiento de una cornisa. JESÚS F. SALVADORES
El ‘síndrome de Notre Dame’ ha puesto en guardia a España. El Consejo de Patrimonio Histórico celebraba ayer una reunión urgente, convocada por el ministro de Cultura, José Guirao, horas después del incendio de la catedral de París. El resultado: se ha crea una ‘caja’ para planes de salvaguarda del patrimonio con 3,5 millones de euros para este año.
La Catedral de León, cuyo tejado ardió por completo en 1966, está monitorizada las 24 horas del día. Dispone de 24 cámaras que vigilan cada rincón del edificio día y noche. El administrador del templo gótico, Mario González, desvela que se han hecho varios simulacros de evacuación del personal. Sin embargo, considera que «no se puede tratar a un edificio medieval como si fuera una fábrica moderna». De ahí que los planes de evacuación consisten en «abrir las puertas. No podemos hacer otra cosa». El edificio sí cuenta con alarmas de humo y sistemas antirrobo. Pero no existe, como ocurre en el Reina Sofía, un orden para evacuar las obras de arte —el Guernica en primer lugar—. González recuerda que en la Catedral leonesa solo podrían arder el retablo barroco y el coro, una de las sillerías más bellas del siglo XV.
Otra cosa es el Museo de la Catedral, que también tiene instaladas cámaras de vigilancia, alarmas y sistemas antiincendios. El edificio no está asegurado, porque «¿cuánto valen las mejores vidrieras medievales? y ¿cuánto costaría asegurarlas?, pregunta el administrador de la Catedral». Únicamente se hacen seguros cuando hay un préstamo temporal de obras. Por ejemplo, la Nodicia de Kesos —uno de los primeros textos en leonés fechado en el año 974— viajó a la Las Edades del Hombre en Burgos asegurada en 30 millones de euros.
El director general de Patrimonio de la Junta, Enrique Sáiz, que asistió ayer en Madrid al Consejo de Patrimonio Histórico, afirmó en declaraciones a la agencia Ical que los monumentos de la Comunidad «no están exentos de riesgos», pero aseguró que Castilla y León tiene los deberes hechos y es una de las autonomías pioneras. Y es que en 2016 la Junta creó la Unidad de Gestión de Riesgos y Emergencias en el Patrimonio Cultural de Castilla y León (Ugrecyl), del que forman parte los técnicos de los monumentos, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, Guardia Civil, Bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME). La Ucrecyl participó en el incendio forestal que afectó a miles de hectáreas de la Tebaida leonesa en 2017 y ha hecho planes preventivos en Las Médulas.
Sáiz puso en valor el trabajo desarrollado por la administración autonómica en la conservación y prevención de las doce catedrales, en las que se han invertido —según sus cálculos—más de 60 millones de euros. La de León, como recordó ayer el administrador del templo gótico, lleva años sin recibir un euro de la Junta.