EL RETO TELEVISIVO DE UN TENOR LEONÉS
Ignacio Encinas quiere ser 'La Voz'
No tiene nada que demostrar. El tenor leonés Ignacio Encinas se ha apuntado a la versión senior de ‘La Voz’ para reivindicar la lírica. Mañana actúa en las audiciones a ciegas

El tenor leonés Ignacio Encinas durante un concierto en el monasterio de Gradefes. FERNANDO OTERO
El leonés Ignacio Encinas quiere ser el Pavarotti de La Voz. Mañana, el tenor de Grajal de Campos reivindica la lírica en la edición senior del conocido talent show de Antena 3, en la que los concursantes tienen que superar los 60. Actuará a partir de las 22.45 horas e interpretará una de las arias favoritas del gran divo italiano. En esta audición a ciegas Encinas tendrá que convencer con su potente voz a uno de los cuatro coaches, Paulina Rubio, David Bisbal, Pablo López o Antonio Orozco. A él le gustaría pasar a formar parte del equipo del artista almeriense.
Tiene la humildad de los sabios y la ironía de los inteligentes. Ha actuado en algunos de los mejores teatros del mundo, pero se confiesa partidario de las minorías. En su opinión, «el aplauso de la gente de una aldea no lo paga ni la Scala de Milán». Il Trovatore, Tosca, Macbeth, Rigoletto... Encinas ha interpretado a los principales personajes de las grandes óperas, desde Milán a Viena, Osaka, Berlín o Londres, sin olvidar su magistral interpretación de Radamés en la monumental producción de Aída, en el Stade de París.

Los ‘coaches’ Pablo López, David Bisbal, Paulina Rubio y Antonio Orozco. ANTENA 3
En 2002 Encinas colapsó la plaza de Cataluña de Barcelona, en uno de los mayores triunfos de su carrera, ante más de seis mil espectadores, la misma semana en la que el tenor leonés dejaba constancia de su categoría artística en el Palacio Euskalduna de la capital vizcaína, al lado de la soprano Ainhoa Arteta, cantando la ópera Turandot, de Puccini. En aquel momento la crítica especializada no dudó en definir a Encinas como «la voz más poderosa que en estos momentos recorre Europa de Este a Oeste». Sin duda, Encinas fue un precursor y abrió camino para las generaciones que vendrían después; amén de ser uno de los tenores que más ha reivindicado la zarzuela, un género genuinamente español.
Hace dos años, acompañado por la Orquesta Sinfónica de León Odón Alonso, rindió un homenaje a Pavarotti en el Auditorio. Una veintena de populares arias de ópera, canzonetas napolitanas, canciones francesas, españolas, inglesas y alemanas, que formaban parte del repertorio de los tres tenores —Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo—. El tenor de Grajal ha respaldado en numerosas galas a la Sinfónica de León, para evitar su desaparición, ante la falta de apoyo de las instituciones.
En una entrevista se declaraba un enamorado de Tierra de Campos, «donde la imaginación puede volar, mientras que las montañas te cubren la vista».
«He oído muchas veces hablar a Placido Domingo con gran humildad. Otros, cuyos nombres no daré, que hablan como si fueran hermanos de Jesucristo, no creo que sean así en su casa. La mentira engaña al que la escucha, pero envilece al que la dice», aseguró a este periódico.
Una de sus frases preferidas es: «Si la música nos acerca a Dios, creo que dentro de poco llegaré al purgatorio».