SALVAR EL PATRIMONIO
Jazz para rescatar una ermita leonesa del siglo XII
Una asociación cultural organiza un concierto cuyos beneficios se destinarán a reparar la cubierta de este monumento de Puente Almuhey amenazado por las goteras

La ermita de las Angustias de Puente Almuhey, cuya techumbre pone en peligro el edificio. RAMIRO
Las goteras amenazan con arruinar la ermita de las Angustias de Puente Almuhey. Este monumento del siglo XII, cuyo retablo, entre otras obras, ha sido rehabilitado gracias a la iniciativa vecinal, está ahora en peligro si no se reparan con urgencia las goteras que han empezado a hacer mella en el edificio.
Los vecinos temen que la lentitud de las administraciones destruya esta pequeña joya, con portada románica y un enclave de culto para los caballeros malteses. El templo, situado entre Puente Almuhey y Carrizal, lleva tres años con un tejado que deja filtrar el agua, que ya ha deteriorado la techumbre de la sacristía y algunos revocos.
La asociación cultural Forja ha decidido tomar la iniciativa. Avisan que «no puede pasar otro invierno más». Disponen de 5.000 euros, concedidos el año pasado dentro de los convenios Diputación-Obispado, y piensan pedir otra nueva subvención. También han comenzado una campaña de concienciación y recogida de fondos.
El objetivo es reunir los 24.000 euros del coste de la reparación, según los cálculos del arquitecto, aunque desconocen si las bóvedas están o no afectadas, porque el tejado no se ha tocado en treinta años. Pretenden iniciar los trabajos en septiembre, fecha en la que expira la subvención.
De momento, han organizado un concierto dentro de la ermita, el 2 de junio a las 18.00 horas, en el que actuarán Bramley y Bahillo Dúo, quienes interpretarán temas de jazz clásico de los mejores compositores de Broadway de las décadas de los 20 y los 30. Después habrá una ‘fiesta de la primavera’, en la pradera que la circunda. Todos los beneficios se destinarán a las obras de las cubiertas. Ingenio para suplir la falta de medios. Además, han hecho calendarios solidarios y han abierto una cuenta para donativos.
El santuario vinculado a la orden de Malta, cuyo símbolo aparece ‘impreso’ en el edificio, estuvo abandonado el siglo pasado durante décadas. En los años 90, también por iniciativa popular y con una subvención de Caja España, Diputación y Obispado, salvaron ‘in extremis’ el bello retablo renacentista del siglo XVII. Aquellos trabajos depararon una sorpresa. El retablo ocultaba las pinturas murales que decoraban inicialmente la ermita. Se trata de un edificio cargado de simbología. Cruces de Malta, dragones entrelazados y extrañas figuras en la bóveda del presbiterio.
A la restauración del retablo siguió la de la talla titular, la Virgen de las Angustias, una imagen del siglo XVIII que goza de gran devoción en la comarca. En 2011, gracias también a las aportaciones populares, se llevó a cabo la reparación del frontal del altar, un cordobán del siglo XVIII que estaba hecho trizas.