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Los cines de León seguirán cerrados
El Van Gogh se plantea abrir el 3 de julio y el Odeón entre esa fecha o el 26 de junio

Cines con la trapa bajada, salas silenciosas y vacías, taquillas sin movimiento y nadie apurándose para comprar palomitas. Esta imagen que dejó la pandemia del coronavirus cuando estalló la crisis se prolongará en León durante varias semanas más porque ninguno de los dos cines que funcionan en la ciudad, el Van Gogh y el Odeón tienen previsto abrir todavía. Podrían hacerlo en la fase 2 en que nos encontramos actualmente pero ambos han decidido tomárselo con calma al considerar que todavía no es el momento adecuado para el regreso.
Margarita Puente, la gerente de los Multicines Odeón, en el centro comercial Espacio León, confirmó que trabajan con dos fechas para volver a reabrir sus salas: o bien el 26 de junio o el 3 de julio. «No tiene mucho sentido abrir en estos momentos porque las distribuidoras no tienen películas», explicó. Alguna película rodada con anterioridad al estallido de la crisis decidió —con buen criterio— retrasar sin fecha su estreno.
Juan Heras, el propietario de los icónicos Cines Van Gogh, no se plantea volver a abrir sus salas antes del 3 de julio. «Las distribuidoras no tienen películas, peo es todo más complejo; es el cine en general, el público, la situación en la que estamos. Nos encontramos en una pandemia y ahora prácticamente todo se reduce a eso. Hay que ver como afrontamos ahora la salida y está claro que debe ser poco a poco. Es preciso hacer las cosas bien con todas las exigencias que marca sanidad, aunque como estamos viendo lo que vale para hoy puede que no sirva para mañana», subrayó.
La federación estatal de cines ha elaborado un protocolo de actuación para adaptar las salas a las condiciones de reapertura en la fase 2 de la desescalada. Más allá del control obligado del aforo en un tercio de su capacidad, los exhibidores preparan medidas como el fomento de la venta de entradas online como vía principal, así como el pago con tarjeta si se hace físicamente. En las taquillas, reforzadas con mamparas, se sustituirá la habitual rotura de la entrada por el control visual de la misma. Se distribuirán dispensadores de gel hidroalcohólico y se aumentará la frecuencia de limpieza y en cuanto al control de aforo se reducirá a un tercio de su capadidad para respetar la distancia de seguridad.