Los días de Sierra Pambley
La fundación hace balance de sus actividades, sobre las que su director, Salvador Gutiérrez, destaca los valores como centro intelectual y el reconocimiento de casi 9.000 visitantes

Una de las exposiciones presentes en la Fundación Sierra Pambley en 2019, en este caso de Félix de la Vega. DL
Hay 9.000 personas que el año pasado se pasaron por la Fundación Sierra Pambley, una exquisitez leonesa al alcance de todos. Y al hacer balance del año, se descubre que exposiciones, cursos, iniciativas y demás incursiones culturales lo convierten en un sitio sobre el que conviene pasar el radar de vez en cuando porque siempre se detecta algo interesante. Su director, el académico Salvador Gutiérrez, es uno de los culpables de que así sea y, de esta manera, una de las garantías de que la Sierra Pambley sea bella por fuera y por dentro. «Siete siglos antes de nuestra era, escribía Hesíodo, desde su rústico retiro, su poema moral y costumbrista Los trabajos y los días », narra. Y a partir de ahí, añade Gutiérrez que «una Memoria de actividades participa siempre de estos dos conceptos, el trabajo y el tiempo. Pero al tener como sujeto agente a la Fundación Sierra Pambley, al igual que en la obra del poeta griego, nuestras actividades no se agotan en un quehacer ciego. Se hallan inspiradas por una base moral y educativa, por un sentido ecológico y tienen como objetivo una justicia humanitaria y distributiva», remarca para dejar constancia de que la fundación tiene un plan más allá de programar en función de las oportunidades.
Los equipos de Hospital de Órbigo han desarrollado unos excelentes programas de formación laboral que cobran singular relevancia en un ámbito que pugna contra la despoblación. El campus de Villablino se continúa proyectando hacia la educación y el conocimiento de un espacio geográfico excepcional, así como hacia la recuperación de un ámbito humano herido por la crisis minera. «En nuestra sede de León aumentan las actividades culturales, se mantienen abiertas las puertas de nuestra singular biblioteca y de nuestro archivo. El museo asombra a los visitantes con la vívida muestra de una mansión decimonónica», dice parte de un relato en el que no se ignora, por ejemplo, a los inmigrantes.