García Poveda expone en Carnicerías su peculiar visión de la ruta
Retrato en acuarela del Camino de Santiago

José García Poveda pintando una de las obras de la muestra
«Con mi coche, como estudio y hotel, recorro el Camino de Santiago desde Roncesvalles a Compostela, pintando acuarelas y recopilando documentación fotográfica. De esta experiencia de 23 días surge esta exposición, Camino de Santiago, que se exhibirá en todas las capitales por las que pasa el Camino», así explica José García Poveda (Alicante, 1948) el contenido de la muestra que podrá verse en la Casa de las Carnicerías hasta el 17 de julio. Fue, realmente, un peregrinaje especial, ya que el pintor recorrió la ruta en coche, como un artista ambulante, captando los rincones más peculiares de este ancentral camino. En más de una treintena de acuarelas el artista alicantino muestra la esencia del Camino de Santiago. Sus tonalidades, sus contrastes, su espíritu... Catedrales, monasterios, pórticos, fuentes, la naturaleza... estos son los elementos que inspiran el difícil ejercicio que se impuso García Poveda cuando en 1999 decidió emprender la ruta hacia Compostela como un peregrino más. Contempla y aborda sus obras desde esa perspectiva de calzada de fe que para todo peregrino representa el Camino y, en su caso, sin apasionamientos, ya que, inicialmente, para el artista levantino la ruta es, antes que nada, el paraninfo del otoño, con cien tonalidades verdes, montañas, crestas y peñascos, bajo una metereología siempre cambiante y desconcertante. Por proximidad, en la colección de acuarelas que presenta García Poveda cabe destacar la Puerta del Perdón de San Isidoro o el puente de Molinaseca. Con un estilo luminoso ofrece imágenes que, pese a lo conocidas, pueden resultar inéditas, porque parecen envueltas en un halo de frescura.