Teatro, poesía, historia medieval y danza se dan cita este verano en el monasterio berciano y sus fincas aledañas
Carracedo, un verano cultural
El Monasterio de Carracedo será el escenario, a partir de hoy y hasta el 7 de septiembre, de diversas expresiones culturales que van desde la música al teatro pasando por la poesia y numerosas visitas guiadas. Para abrir las actividades se realizará hoy a las 12.00 una visita guiada teatralizada a cargo de la Compañía del Canal y el final de la jornada vendrá acompañado por la guitarra de Gonzalo Valladares, a las 21.00 horas. El día 24, se inaugurará la exposición de escultura de Amancio González que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre, y el mismo día, tendrá lugar un concierto de violoncelo a cargo de Miguel Ángel González. La poesía tendrá su espacio durante el verano en el Monasterio de Carrecedo donde podrán presenciarse recitales poéticos como Palabra en el Monasterio. La Asociación Vagalume, compañía teatral, mostrará su montaje La noche monástica la noche del 27 de julio. Además de las anteriores actividades, grupos musicales como Abendmusik, cantautores como Antonio Odón, gaiteros, diferentes Corales y grupos teatrales llevarán sus representaciones a las distintas dependencias del monasterio. Las fincas aledañas al monasterio acogerán un Torneo de jinetes a caballo, animado por las gaitas de E.M. de Carracedelo, al que precederá una cena medieval con sus correspondientes juegos y bailes de la época. El Monasterio de Santa Maria de Carracedo, situado a medio camino entre Ponferrada y Villafranca, fue fundado en el año 990 por el rey Bermudo II para, entre otros fines, socorrer a los monjes fugitivos de otras regiones. El rey les donó la villa de Carracedo con todas sus pertenencias incluido un palacio para que construyeran una iglesia. Este fue considerado como el primer real sitio de España y sirvió como centro de enseñanza y hospital hasta que en el siglo XIX pasó a manos privadas casi en su totalidad por los efectos de la desamortización de Mendizabal. Hasta el año 1987 se encontraba en un estado de abandono y ruina lamentables y al año siguiente la Diputación Provincial inició su restauración y consolidación como destino obligado para turistas y curiosos. Actualmente, pueden admirarse sus valores artísticos y las piezas que guarda en su interior, de gran valor histórico y artístico que hacen del monasterio una visita indispensable.