Juan Rivas: «Recupero el pop acorde a los nuevos tiempos»
El músico gallego Juan Rivas, ex líder de Estereocéano y que ha debutado este año en solitario con Devenir del paraíso, donde se aleja del influjo de Bjork y se acerca a Jobim y Moré, ha señalado que su objetivo es «recuperar la canción pop, rica en melodías, y ser consecuente con los tiempos y las últimas tendencias». Nacido en Vigo, hace 28 años, Rivas se dio a conocer en 1998 con su grupo, Estereocéano, con el que publicó Caleidoscópico, un hermoso disco de pop y electrónica que pasó desapercibido porque, tres meses después de ver la luz, la fusión de Polygram, su discográfica, con Universal, dejó al gallego en la calle, sin apoyos y «devorado por la industria». Consiguió la carta de libertad y ahora vuelve con Devenir del paraíso, un álbum donde la electrónica convive con la música brasileña, la cubana, el jazz de las orquestas de los años 50 y, sobre todo, el pop en once canciones producidas por Pablo Iglesias, en cuya grabación participó Pablo Novoa, y entre las que destaca una moderna revisión de Tengo una debilidad, de Antonio Machín. Si en su anterior grupo el objetivo era hacer canciones diferentes, Rivas afirma que ahora ésta no es su filosofía, que pasa porque «un disco sea rentable». Para ello, ha dejado de lado su anterior referencia principal, la islandesa Bjork, para centrarse en América, principalmente Brasil y Cuba, unos sonidos que conocía pero de los que se desmarcó con Estereocéano «para huir del manido rock latino», presente, por otra parte, en canciones de aquella época como Lejana flor. «No puedo elegir entre Brasil y Cuba», señala Rivas, que se queda con la riqueza rítmica, las melodías y las armonías de la música brasileña, y con la sencillez y el «groove» de la cubana, pues se declara «enamorado» de Jobim, el compositor de La garota de Ipanema, tanto como de Moré, a quien define como «el James Brown cubano». «La esencia es recuperar la canción pop y ser consecuente con los tiempos».