El vicepresidente de Diario de León entregó ayer los premios Fernández Latorre
Santiago Rey exige esfuerzo para lograr «una prensa libre»
Un año más, representantes de todas las instituciones y ámbitos de la vida de la comunidad gallega acudieron al Museo de La Voz de Galicia para rendir homenaje a los galardonados en el destacado evento que supone la entrega de los premios Fernández Latorre. Con un consolidado prestigio, los premios instituidos por La Voz en honor a su fundador llegaron así al momento cumbre de su cuadragésima cuarta edición. Y Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente del Grupo Voz y vicepresidente de Diario de León apeló al origen del certamen a la hora de trasladar su felicitación a los premiados: Víctor F. Freixanes, en la categoría de prensa escrita; Francisco Campos Freire, director de la CRTVG, en la modalidad de televisión y medios audiovisuales; y Radio 5 Todo Noticias, en el apartado de radio. En alusión al espíritu con que nacieron, en el año 1959, los premios Fernández Latorre, el presidente de La Voz pidió a las instituciones y a la prensa un esfuerzo de responsabilidad por la mejora de la calidad periodística. Santiago Rey Fernández-Latorre recordó que «la crisis del 11 de septiembre, en su vertiente económica, ha hecho más vulnerables a las empresas periodísticas», aunque recordó que ha vuelto más frágiles a grupos de comunicación grandes «y no tanto a los que, como La Voz, se concentran en un territorio hasta el punto de confundirse casi con la identidad de la comunidad a la que sirve». El presidente de La Voz de Galicia y vicepresidente de Diario de León lamentó que, en esta coyuntura de vulnerabilidad económica, «avance un periodismo débil, hijo natural del llamado pensamiento débil». También advirtió de la tentación de rebajar costes en las empresas periodísticas. Santiago Rey Fernández-Latorre afirmó que esta cadena llevaría a la falta de credibilidad de la sociedad en sí misma. El presidente de La Voz de Galicia recordó, además, la necesidad que existe de fomentar un periodismo de calidad que permita a los lectores tomar decisiones libres. En este sentido, señaló que «la pérdida de credibilidad de los medios significaría, en el fondo, la pérdida de credibilidad de una sociedad en sí misma».