El Ayuntamiento podría trasladar a las Carvajalas el archivo municipal
El Ayuntamiento de León estudia entre una veintena de emplazamientos el espacio «idóneo» para ubicar el nuevo edificio que albergue el archivo municipal, que sustituirá al actual que contiene «miles y miles de documentos y arrastra un problema de espacio grave desde hace una década». Este nuevo archivo requerirá una inversión de tres millones de euros, según desveló, en declaraciones el concejal de Patrimonio del Consistorio leonés, Alejandro Valderas, quien citó casi uno a uno la veintena de edificios que ha estudiado desde hace dos años para tal fin. De momento, el Colegio de Santa María de Carvajal, en la plaza del Grano, es una de las posibilidades para albergar estas dependencias de forma provisional, según el edil, quien explicó que este convento «está siendo estudiado, con el fin de que no se caiga si metemos los miles y miles de documentos» que integran el archivo. Después de que se celebrara ayer la Comisión Municipal de Cultura, en la que el PSOE reprochó al equipo de gobierno el mal estado del archivo municipal, el edil afirmó que este problema está siendo afrontado por el equipo de gobierno aunque hasta ahora no haya salido a la luz pública. Valderas afirmó que «lo razonable» sería buscar un emplazamiento provisional para el archivo en este legislatura, para después elegir el edificio definitivo. Recordó que «estamos a seis meses de las elecciones y no podemos comprometer una inversión de tres millones de euros, porque no hay tiempo material para iniciar el proyecto». El edil describió las condiciones del actual archivo, que se encuentra en el sótano del Palacio Municipal, en la plaza de San Marcelo, donde existen ocho depósitos con documentos que datan hasta del siglo XIII, de los que una parte ya han sido microfilmados e incluso publicados. A su juicio, un sótano es «un lugar inhabitable para cualquiera», tanto para los trabajadores como para el propio archivo, siendo el papel el que corre más peligro en caso de incendio, porque «las personas evacúan enseguida, mientras que 8.000 cajas es prácticamente imposible».