Diario de León

Celebración por todo lo alto

La memoria del Club Taurino de León cumple 30 años

Felipe Zapico reivindica el legado de una asociación que nació para que León no perdiera la plaza de El Parque y volvieran a darse toros

Miembros del Club Taurino de León, en el concurso para elegir a los mejores de San Juan. DL

Miembros del Club Taurino de León, en el concurso para elegir a los mejores de San Juan. DL

Manuel C. Cachafeiro
Ponferrada

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«Con la finalidad de contribuir a que las corridas de toros recobren la importancia que siempre

tuvieron en nuestra capital», anunciaba este periódico la víspera de la inauguración, quedó constituido el 26 de enero de 1991 el Club Taurino de León, del que este año se cumplen 30 años de existencia, porque sigue vivo como el primer día en la memoria y presente de Felipe Zapico —su mentor y heredero—, lejos del alboroto que parece haberse apropiado de la Fiesta. Una efemérides que no ha pasado de largo, ni pasará, para el último y el más activo de aquella generación de leoneses que logró que los toros volvieran a ser parte del programa de San Juan, en 1994, tres años después, cuando Postigo cogió el coso de El Parque.

Su inauguración tuvo lugar en su sede social, en el Nuevo Racimo de Oro y constituyeron la gestora Eugenio Morchón, Luis Iglesias, Adolfo Hermida, José Luis P. Perelétegui, Felipe Zapico y Julio Cayón. Aquella tarde, en el viejo mesón de la plaza de San Martín, la nueva andadura tuvo como padrino al delegado del Gobierno en Castilla y León, Arsenio Lope Huerta, reconocido aficionado, ya desaparecido.

El Club Taurino se marcó como metas «realizar cuantas gestiones sean precisas para rescatar la plaza de toros para los leoneses, promover mientras tanto la celebración de espectáculos taurinos en León y provincia, organizar ciclos de conferencias, exposiciones y proyección de películas taurinas, la edición de publicaciones y todo lo que pueda fomentar la fiesta los toros».

Y así fue como surgieron tantas iniciativas. Exposiciones, concursos literarios, tertulias, aniversarios... Durante muchos años el Club Taurino de León reemplazó a la Peña Taurina Leonesa, justo cuando los toros volvieron a la capital con la marca Postigo después de que el coso de El Parque cerrara en 1988 por la mala gestión de sus anteriores dueños.

Zapico fue protagonista dentro y fuera de la plaza con sus múltiples actividades y más de una polémica, pero nadie le puede negar la bandera de haber sido el más entusiasta defensor de que los toros volvieran a León. Prueba de ello fue la insignia de oro que le concedió el Ayuntamiento de León con Mario Amilivia de alcalde.

En su casa del barrio de San Mamés conserva muchos de aquellos carteles, de aquellos programas de mano de cenas, homenajes, exposiciones... «El Club Taurino de León es parte de la historia de esta ciudad, y nadie lo puede negar», concluye el torero de Santa Marina.

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