Diario de León

Cuando Rodríguez de la Fuente enseñó al Cid a coger un halcón

Se cumplen 95 años del nacimiento del célebre naturalista, que grabó varios documentales en León

Charlton Heston caracterizado como El Cid, Rodríguez de la Fuente y Ramón Menéndez Pidal. JAIME PATO

Charlton Heston caracterizado como El Cid, Rodríguez de la Fuente y Ramón Menéndez Pidal. JAIME PATO

León

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La misma fecha marcó su vida y su muerte. Nació el 14 de marzo de 1928 y falleció el 14 de marzo de 1980. En un rincón del parque de Quevedo, que pasa prácticamente desapercibido, hay un lugar para no olvidar al famoso naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, pionero en España en la defensa de la naturaleza. Aunque nunca se imaginó como una estrella de la televisión, fue un gran comunicador y un precursor en los programas de naturaleza.

Antes de ser uno de los rostros más populares de la pequeña pantalla, ‘trabajó’ en el cine. La película épica El Cid , dirigida por Anthony Mann y protagonizada Sofía Loren y Charlton Heston, tuvo como asesor histórico a Ramón Menéndez Pidal, mientras que Félix Rodríguez de la Fuente ayudó a los protagonistas en el manejo de un halcón. Por entonces, Rodríguez de la Fuente era cetrero. Esta afición la había adquirido durante sus años de estudiante de Medicina en Valladolid. La cetrería llevaba medio siglo sin practicarse en España, pero el joven estudiante se propuso recuperarla a través de los textos medievales. En 1960 abandona definitivamente la odontología para dedicarse a la cetrería. En 1963 publica su primer libro, Cetrería y aves de presa . Un año después, el Gobierno le encarga la captura de dos halcones peregrinos, para enviárselos de regalo al rey de Arabia Saudí. Su imagen como ‘El cetrero mayor del reino’ en la portada del diario ABC le abre las puertas a numerosos programas de televisión.

El Cid, con Raf Vallone como conde Ordóñez, Geneviève Pagel como Urraca y John Fraser en el papel del rey de León Alfonso VI, fue todo un éxito y la película estuvo nominada a tres Oscar, incluida mejor banda sonora, de Miklós Rózsa. En 2015, el músico alemán Philipp Pelster sacó un disco con la música de la película, interpretada con el órgano de la Catedral de León.

Primero en la base de Torrejón, y más tarde en el aeropuerto de Barajas, Rodríguez de la Fuente se encarga, mediante sus propios halcones, de ahuyentar a las aves potencialmente peligrosas para los aviones. Ya es conocido por su programa Fauna salvaje; después llegarán Planeta azul, La aventura de la vida y, a partir de 1973, El hombre y la Tierra. Logró captar imágenes de animales que nunca había sido posible conseguir, , lo que le valió numerosos premios en festivales internacionales.

Dos lobitos leoneses

La provincia de León fue un gran escenario natural para los programas de Rodríguez de la Fuente, que despertó la conciencia ecológica entre millones de seguidores. En 1965 salvó de morir apaleados en el Bierzo a dos lobeznos —los bautizó como Rómulo y Remó— y los que crió en su finca madrileña. Comenzó ahí su defensa de uno de los mayores depredadores de la Península. En Balboa y Ponferrada rodó el documental El maravilloso mundo de los pájaros. En 1969 se emitió el reportaje La aventura de los lobos, filmado en Picos de Europa y el Teleno. Al año siguiente, con motivo de un debate en las Cortes sobre la caza del lobo, el naturalista afirmó en una entrevista a este periódico: «El cazador puede ser el peor enemigo de las especies silvestres o su mejor conservador. A los matadores indiscriminados, no podemos llamarles cazadores, sino matarifes».

En 1966 el Festival de Cine de Gijón premia su película Alas y garras. Ese mismo año se incorpora al programa Televisión escolar, donde se encarga de la sección de zoología. El Colegio de Médicos de León le ‘ficha’ para una conferencia, donde habla sobre El hombre y el animal a través del tiempo. En 1970, de la mano del célebre concurso de redacción patrocinado por Coca-Cola, da una conferencia en el colegio de los maristas, donde habla a los niños de los parques africanos y proyecta secuencias de su película Los últimos paraísos.

En 1969, es el pregonero de la sexta edición de la Semana Internacional de la Trucha. Durante su intervención, dijo que él concebía la caña, «no como un instrumento para pescar, sino como un cordón umbilical que unía al hombre con la madre tierra».

En 1974 rodó en los Ancares y Fornela escenas de la fauna y también de las pallozas.

Félix Rodríguez de la Fuente fallecía en Alaska el día de su 52 cumpleaños, mientras rodaba con su equipo escenas de una carrera de trineos. En su memoria se celebró al día siguiente una misa en la parroquia de San Claudio. El escritor Miguel Delibes, gran amante de la caza y la pesca, dedicó la novela Los santos inocentes, «a su memoria póstuma». Los niños de Valencia de Don Juan recogieron firmas para poner el nombre del inolvidable naturalista a una calle. Actualmente, Félix Rodríguez de la Fuente figura en el callejero de muchas localidades la provincia. También hay varios monumentos, como el de León o el de Fabero, coronado por un urogallo.

En 2010, con motivo del trigésimo aniversario de su fallecimiento, Gradefes, Astorga, Valderrey, Val de San Lorenzo y Santiago Millas celebraran una semana de homenaje al naturalista nacido en el pequeño pueblo burgalés de Poza de la Sal. Organizaron rutas fotográficas para divulgar e inventariar flora y fauna.

«Gracias a Félix Rodríguez de la Fuente hoy podemos ver águilas, linces y lobos», afirmó el aventurero leonés Frank Cuesta, que le dedicó uno de sus programas.

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