Memorias de La Urz
La profesora y escritora Marta Prieto Sarro presenta en Riello su premiado libro,

Marta Prieto es la autora de ‘Toponimia de La Urz’, sobre este pequeño pueblo de Riello. DL
El Club Xeitu acaba de publicar Toponimia de La Urz , de Marta Prieto Sarro, trabajo que el pasado año recibió el premio del X Concurso de Recogida de Toponimia Concha de Lama, convocado por la entidad. El volumen, que hace el número 12 de la serie dedicada a esta rama del patrimonio inmaterial, ha contado con la colaboración del Instituto Leonés de Cultura y el Ayuntamiento de Riello. Precisamente será el Ayuntamiento de Riello el escenario escogido para la presentación del libro, hoy a las 19.00 horas, con la presencia de la autora, Marta Prieto Sarro, que está acompañada por el alcalde Manuel Rodríguez, el director de la colección Ignacio Prieto Sarro y el secretario del Club Xeitu, Víctor del Reguero.
El libro recoge en 164 páginas una gran información de este pequeño pueblo del municipio de Riello, en el corazón de la comarca de Omaña. A él se refiere el Libro de la Montería del rey Alfonso XI como Zurze. Además de los propios topónimos, la autora aporta apuntes históricos desde los indicios de los primeros pobladores del lugar, con el hallazgo de un hacha de bronce tubular con un asa, o los restos de fortificaciones vinculados a los propios nombres como el Barranco de San Miguel, donde la erosión del río ha dejado visibles sepulturas de época probablemente medieval. En este lugar la tradición conserva la leyenda de un tesoro escondido y se cree que pudo estar el poblamiento primigenio de los pueblos de La Urz y Curueña.
357 topónimos
Se cuentan 357 topónimos, del Pozo Montín al Camino de los Babianos. Nombres curiosos y de gran sonoridad, como la Cuesta del Burro o la Fuente de la Molinera, son explicados gracias a la información recogida tanto en trabajo de campo como de múltiple documentación de archivos públicos y privados. De El Camisón, la autora dice que es un pago de tierras centenales y trigales de buena calidad, y de la Vallina de las Melandreras sugiere que el topónimo podría vincularse a la existencia de madrigueras de tejón, cuyo nombre científico es Meles meles, y que en la zona se denomina tradicionalmente melandro.
El Camino de los Babianos, que recorre de sur a norte todo el término del pueblo, dirigiéndose a las comarcas de Luna y Babia para adentrarse en Asturias, comparte protagonismo con otros enclaves como el Pozo Montín, un pequeño monte con abundancia de agua donde se situaba la mejor fuente de la localidad, a la que los niños acudían con los botijos para llevar el agua a sus casas.
Si bien algunos otros topónimos tienen un origen identificado, como El Roble Evangelio, un punto del Monte de los Frailes en el que se conserva un gran ejemplar de este árbol, en el cual un vecino llamado Evangelio dejó grabado en el pasado su nombre, otros ofrecen distintas variantes como Las Viciellas, también Las Veciellas o Las Vecillas. Otros, en cambio, no han podido ubicarse en el territorio y solo se conocen a través de documentación histórica, como La Aniatera, Peña Luta o El Cansarón.
curiosidades
Junto a una detallada cartografía, fotografías y documentos, el trabajo se completa con otros aspectos relacionados con la historia y las tradiciones del lugar, como la influencia de la Iglesia con sus bienes, capellanías y censos, o el importante papel jugado por la escuela y los maestros.