Botines nunca cierra sus puertas a León
‘Abierto por restauración’ es el lema autoimpuesto por Fundos para que los arreglos del edificio no interrumpan su actividad

Operarios instalando los andamios que serán necesarios para la restauración de las fachadas de Botines. RAMIRO
Abierto por restauración. Salvo cierre puntual de salas. Objetivo: volver al origen. Lo que Antonio Gaudí proyectó, y en su caso soñó casi, tal cual. Porque este tipo soñaba edificios. Se trata de la restauración de Casa Botines. Actuar sobre la fachada tres décadas después para que recobre su esencia. Limpiar la piedra, arreglar la carpintería y la cristalería. Este es el objetivo de Museo Casa Botines para los próximos meses. Y seguir abierto. Vocación que Fundos ha incorporado como una filosofía obligatoria de servicio público.Todo ello unido a la eficacia de sus trabajadores para que todo discurra de manera compatible. De hecho, ayer se presentaban las obras, con José María Viejo a la cabeza como director general de Fundos, y de manera simultánea suenan los hierros de los andamios que se estaban instalando en este momento y que estarán instalados mientras dure la restauración.
En resumen, Museo Casa Botines no cerrará durante la restauración y será de más de 500.000 euros el presupuesto de estos trabajos para los que se cuenta con aportación de la Junta de Castilla de y León a través de la Consejería de Cultura. Esto llegará cuando se sustancie la cantidad, señaló Viejo.
recuperar el aspecto original
Haciendo también un inventario casi filosófico, la jornada de ayer sirvió para subrayar que cuando Fundos decidió gestionar y adquirir Botines lo enfocó hacia la cultura y la sociedad y lo abrió el público. Por eso, el requisito estaba claro: las obras de restauración de Botines no interrumpirán la responsabilidad de Fundos con la sociedad, tal y como indicó su director general en la citada presentación celebrada en la propia sede de Casa Botines. Recuperar el aspecto original de Casa Botines es el objetivo final. Y también contar con esa fecha emblemática con vistas al plan Gaudí 2026.
El plan de restauración pretende por tanto devolver al edificio el aspecto exterior que proyectó el arquitecto Antoni Gaudí hace más de 130 años. El plan de reforma fue presentado en las instalaciones del propio Museo por José María Viejo, por el director de Cultura y Patrimonio de la Fundación y del Museo Casa Botines Gaudí, Raúl Fernández Sobrino; el arquitecto y autor del proyecto de restauración, Félix Compadre, y el director técnico de Trycsa, la empresa encargada de la restauración, Jaime Represa.
Viejo ha recalcado que «la detallada planificación se llevará a cabo gracias a la coordinación de todos los departamentos del Museo y servirá además para realizar un estudio y documentación minuciosa del edificio por parte de su equipo de investigadores».
Tres décadas después de la última intervención en la fachada, estas labores de restauración servirán para proteger la colección y los elementos internos del edificio de los efectos adversos que pueden conllevar el deterioro de la piedra y de las carpinterías exteriores.
El Museo Casa Botines Gaudí es el único edificio de la ciudad de León que cuenta con la máxima distinción patrimonial, el premio Hispania Nostra.
Viejo también destacó que Fundos afronta esta actuación como «el primer hito hacia la conmemoración del centenario de la muerte de Gaudí en 2026 y el objetivo de conseguir para el edificio la declaración de Patrimonio de la Humanidad». En la actualidad alberga el mayor espacio expositivo dedicado a la vida y obra del arquitecto catalán, que diseñó los planos de este edificio.
aquel almacén textil
Casa Botines, que se construyó entre 1891 y 1892, fue inicialmente un almacén comercial textil y residencia particular. Se trata de una de las tres obras de Gaudí fuera de Cataluña, junto al palacio episcopal de Astorga (León) y el Capricho de Comillas, en Cantabria. El céntrico edificio edificio fue declarado Monumento Histórico de Interés Cultural en 1969. Toma su nombre de empresario Juan Homs y Botines, comerciante textil de origen catalán asentado en la capital leonesa, quien junto a sus socios Mariano Andrés González-Luna y Simón Fernández, encargó al arquitecto catalán el diseño del edificio.