Colita se despide de su amada Barcelona dejando mucho afecto
Aunque todos los que acudieron la tarde de este martes al tanatorio barcelonés de Les Corts pensaban que era la peor manera de empezar el año, al estar despidiendo a su amiga y allegada Isabel Steva Hernández, más conocida como Colita, no han dudado en emocionarse e incluso sonreír con todo lo que allí se ha dicho.
Familiares, amigos y autoridades han participado en una ceremonia que han querido única, en su «amada Barcelona», tal como ha señalado el encargado de su archivo, Francesc Palop, quien la ha calificado de «mujer en mayúsculas, insustituible, inolvidable, invencible», que deja «una enorme obra, un imaginario único», aunque «su mayor patrimonio es el afecto y amor acumulado en tantos momentos».
A lo largo de este acto de despedida, en el que ha sonado Fiesta , de su amigo Joan Manuel Serrat, y que se ha cerrado con el bolero Encadenados , tras pronunciar Palop un sentido, Viva la fotografía, viva Colita , también han intervenido el actor Enric Majó, la psiquiatra Rosa Sender, que ha leído un verso de Ana Maria Moix y otro de Miguel Hernández, así como la escritora Cristina Fernández Cubas, último Premio Nacional de las Letras. Fernández Cubas ha querido homenajear a una amiga, a una «gran persona» a la que cuando recuerda se descubre «sonriendo triste», de quien ha destacado su «chispa, su inteligencia», sin olvidar una de sus últimas obsesiones, una paloma, que no dudaba en comerse la comida que dejaba en su pequeño jardín de la calle Jocs Florals para su perra y sus gatos.