Diario de León

Mantener la Catedral en pie cuesta 600.000 euros al año

Las facturas de una joya gótica. Mantener en pie un monumento nacional como la Catedral de León no es fácil y, menos aún, barato. Los gastos corrientes suponen una factura anual de 600.000 euros, que salen de la taquilla y el ‘cepillo’.

La Catedral tiene un coste de mantenimiento de más de 1.600 euros diarios.  JAVIER FERNÁNDEZ ZARDÓN

La Catedral tiene un coste de mantenimiento de más de 1.600 euros diarios. JAVIER FERNÁNDEZ ZARDÓN

Verónica Viñas
León

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Abrir la Catedral de León cuesta cada día más de 1.600 euros; 600.000 al año. Un ‘cuentagotas’ de facturas de limpieza, personal, ropa de trabajo, agua, teléfonos, seguros o electricidad —excepto la iluminación exterior, que corre por cuenta del Ayuntamiento—. La mayor partida es para la plantilla. Actualmente trabajan en la Catedral leonesa quince personas.

En los 600.000 euros no entran los grandes trabajos de restauración que periódicamente exige un edificio con ocho siglos de antigüedad. Únicamente alguna pequeña ‘chapuza’. Y eso que el arquitecto conservador no tiene un sueldo fijo. Solo cobra los proyectos que ejecuta.

Otro capítulo nada desdeñable es el de los gastos en ornamentos litúrgicos, incluido el mantenimiento y las averías del órgano construido por Philipp Klais en Bonn. Las únicas fuentes de ingresos son los donativos de los fieles y la taquilla, la entrada que pagan los visitantes de la Catedral y del Museo Catedralicio. Este año, explica Mario González, administrador de la Catedral de León, «los gastos se han incrementado un 2% respecto al año pasado debido al alza de los precios». Con facturas más caras y sin subvenciones fijas, el Cabildo ha tenido que limitar las restauraciones en la Pulchra a las estrictamente urgentes.

Además, el templo gótico leonés no ha recuperado los visitantes que tenía antes de la pandemia, lo que ha mermado la partida destinada a llevar a cabo obras de rehabilitación. Incluso, se ha frenado la restauración de vitrales a un ritmo de tres o cuatro al año.

Trabajos ‘extra’

Este será un año excepcional, porque la Catedral contará con dos mecenas inesperados. Por un lado el Ministerio de Cultura; y por otro, la Junta.

El lunes comienza la ansiada restauración de una de las grandes joyas de la Catedral. El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), encargado de devolver su esplendor al trascoro, una verdadera obra maestra que el tiempo y la suciedad hacen que pase desapercibido, ha tardado más de cinco años en decidirse a intervenir en un arco de triunfo del siglo XVIII que lleva la firma del maestro Esteban Jordá.

En julio se adjudicaron los trabajos a la empresa madrileña Talleres de Arte Granda, por un presupuesto de 420.699 euros y un plazo de ejecución de nueve meses. El Ministerio de Cultura pretende que esta obra cumbre del Renacimiento, en la que intervinieron entre otros maestros Juan de Juni, deje de estar invisibilizada. El blanco alabastro ha perdido el lustre y los dorados policromados se han esfumado.

En mayo, la Junta decidía trasladar trece ‘joyas de papel’ de la Catedral al Centro de Restauración de Simancas. Entre ellos, la Donación del Rey Silo, un pergamino alargado, el más antiguo del Reino de León, y la Nodicia de Kesos, del año 959, uno de los primeros testimonios de la lengua romance. El Cabildo envió un primer lote de nueve códices y cuatro documentos medievales para salvar «un archivo y una biblioteca inigualables en términos universales», según el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja.

La gran plataforma instalada en 2007 para restaurar las vidrieras de la Catedral de León, que durante siete años mostró al público la rehabilitación «en directo», se movió este verano para reparar las dos vidrieras medievales que faltan para completar todas las de la nave central. Se trata de la S-XV y la N-XV, ambas de época medieval. Quedan pendientes las cristaleras del crucero y los rosetones, a excepción del de la fachada principal, que fue desmontado y completamente rehabilitado en 2018, gracias a la aportación de 398.000 euros de la Fundación Cepa —propiedad de los empresarios de la cervecera mexicana Modelo—. Aún permanecen en lista de espera 600 metros cuadrados.

La rehabilitación del mejor con junto medieval de vitrales del mundo no concluirá, como pronto, hasta 2029 y superará los diez millones de euros.

Cada metro cuadrado de vidriera cuesta más de 5.000 euros. Hay que tener en cuenta que no solo se restañan las heridas de los cristales, sino la piedra que los enmarca. Las vidrieras rehabilitadas ya no quedan ‘a la intemperie’, sino encerradas en una especie de cámara isotérmica, con cristales por ambos lados. La misión de estos ‘acristalamientos’ es evitar que la lluvia, los cambios de temperatura y otros agentes atmosféricos deterioren unos vitrales que han sobrevivido ocho siglos.

Los ingresos

El Cabildo hace frente a los gastos corrientes de la Catedral de León con las entradas y el ‘cepillo’
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