TRADICIÓN ORAL
El increíble aparato de la memoria leonesa, en Madrid
La Academia de las Artes organiza Los Filandones Leoneses con la Biblioteca Nacional

Díez, Aparicio y Merino, en un acto pasado. jesús f. salvadores
Este lunes, 20 de enero, la Academia de las Artes, las Letras y las Ciencias de León ha organizado junto con la Biblioteca Nacional de España el encuentro Los Filandones Leoneses. La iniciativa tiene como objetivo difundir esta tradición de la cultura popular leonesa en la institución que vela por el legado de la bibliografía española.
El acto en la Biblioteca Nacional, que comenzará a las 18.00 horas, constará de dos partes. La primera es la proyección del cuento «Las peras de Dios», del escritor leonés Antonio Pereira, que se incluye en la película «El Filandón», del director José María Martín Sarmiento. Será presentado por Joaquín Otero, gerente de la Fundación Antonio Pereira. La segunda parte será la representación de un filandón, en la que intervendrán los escritores José María Merino, Luis Mateo Díez y Juan Pedro Aparicio, que leerán cuentos escritos por ellos y mantendrán una tertulia sobre el tema.El filandón es una tradición de transmisión oral que ha perdurado en las comunidades rurales de España, especialmente en León, donde ha sido revitalizada desde los años ochenta del siglo pasado por los escritores José María Merino, Luis Mateo Díez y Juan Pedro Aparicio. Esta práctica, que se remonta a la costumbre de reunirse para hablar y contar historias mientras se hilaba después de cenar, se realizaba principalmente en otoño e invierno. El escritor y presidente de la Academia de las Artes, las Letras y las Ciencias de León, José María Merino, señala que la contribución del filandón a la cultura ha sido «conservar la memoria de la ficción, la memoria de los cuentos, de las leyendas, de las historias verdaderas, a lo largo de muchísimas generaciones». «Fue un aparato de memoria increíble», sentencia. Merino recuerda que el filandón era una «reunión, y por lo tanto había un espíritu colectivo». « La gente se lo pasaba bien, es decir, era una forma de diversión», apostilla.El autor de «Yo y yo en breve», su último libro, asegura que en la actualidad los filandones serían «imposibles» de celebrar. «Ahora la gente está reunida y cada uno tiene un móvil en la mano o está trabajando con el móvil. Cuando voy en el metro veo que todo el mundo absolutamente está cada uno con el móvil», agrega. «Puede celebrarse uno de vez en cuando, sería como una pieza de teatro, pero ya no pertenece a la naturalidad, digamos, viva a la que pertenecía». Finalmente, Merino destaca la singularidad de León como territorio propio del filandón. La organización de este acto responde al cumplimiento de tres de los objetivos de la Academia de las Artes, las Letras y las Ciencias de León: «Divulgar la cultura y el patrimonio de León fuera de la capital y de la provincia, organizar grandes eventos vinculados con León y relacionarse con instituciones culturales, administraciones o fundaciones, en este caso la Biblioteca Nacional de España», según destaca el director de la Academia, Vicente Carvajal.Los Filandones Leoneses está organizado por la Academia de las Artes, las Letras y las Ciencias de León y la Biblioteca Nacional, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de León, León Cuna del Parlamentarismo y de la Cámara de la Propiedad Urbana de León.