EL MAL DE LA PIEDRA
La iglesia del Mercado cambiará su cara norte
El párroco pide una subvención a la Junta para rehabilitar la fachada de la calle Capilla y restaurará una talla del siglo XVIII

La fachada norte es el próximo objetivo a restaurar en la iglesia del Mercado. RAMIRO
La fachada sur de la iglesia del Mercado estaba destrozada. Tras una esperada restauración que puso a salvo el mes pasado esta portada románica, el párroco Manuel Fláker ya tiene planes para recuperar el costado norte, en la calle Capilla. Los presupuestos prorrogados de la Junta no han permitido sufragar nuevos trabajos en una de las iglesias más emblemáticas de León, pero Fláker ha conseguido un compromiso de la administración autonómica para el próximo ejercicio.
La «heridas» en la piedra son perfectamente visibles. La polémica reparación de la plaza del Grano incrementó las humedades en el templo medieval, declarado Monumento Nacional en 1973. Fue entonces cuando el párroco encargó un informe al arquitecto Mateo Llorente y lo envió a la Junta, que acabó admitiendo la urgencia de las obras. También las fachadas este y oeste requieren una intervención, pero la prioritaria ahora es la portada septentrional.
El templo tiene otras obras pendientes, como sustituir el actual suelo de tarima, colocado en el año 1915 por el padre de Félix Gordón Ordás, el leonés que fue presidente de la República en el exilio.
El suelo se hunde
Fláker ha pedido un presupuesto, pero los 50.000 euros que costaría uno nuevo —dice— «son inasumibles». Llevan años parcheándolo, pero hay «hundimientos». La tarima está apoyada sobre el primitivo suelo, donde hay tumbas. Este verano acometieron el arreglo de la escalera de subida a la torre del campanario, donde también renovaron el suelo de tabla «por seguridad». Estas pequeñas obras, explica Fláker, se llevan a cabo gracias a las aportaciones de los feligreses. Así se han reparado también algunas imágenes o la torre y el chapitel. Pero la rehabilitación exterior de la iglesia «era demasiado», afirma Fláker.
Con donativos espera restaurar este año una talla de san Francisco Javier, del siglo XVIII, colocada en el retablo churrigueresco.
La iglesia del Mercado fue erigida por el célebre arquitecto Pedro Deustamben, conocido también como Pedro de Dios, que diseñó al mismo tiempo la primera fase de la colegiata de San Isidoro. Del edificio, que tiene una curiosa forma de sepulcro, se sabe que la torre es obra de Felipe de Cajiga (1598) y que fue rematada por Fernando de Compostiza. Un incendió destruyó en 1464 la primitiva iglesia, de estilo gótico, erigida nuevamente en 1762 por el arquitecto García Pumarino con una sobria traza clasicista.La mayor rehabilitación que ha visto el templo de la plaza del Grano en los últimos años —aparte de la reciente restauración de la fachada sur— fue cuando en 2008 «volvieron a la vida» las pinturas barrocas de la sacristía, deterioradas y casi desaparecidas por el paso del tiempo. Los frescos del camarín salían a la luz tras años de oscuridad, bajo el polvo y la suciedad. La recuperación de estas pinturas de 1761 fue cofinanciada por el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de León.La iglesia del Mercado también tiene su propia leyenda, según la cual el 9 de febrero del año 560 se encontró la imagen de la virgen escondida entre unas zarzas, en el sitio donde ahora se erige la cruz de la plaza del Grano. En homenajea a aquella aparición, el pueblo construyó un pequeño santuario.
El templo sufrió un hundimiento en 1856 y perdió parte de las bóvedas. En 1836 el Ayuntamiento puso el punto de mira en la parroquia de Nuestra Señora del Mercado. La idea era ensanchar la plaza del Grano y la iglesia era un obstáculo insalvable. Finalmente, imperó la cordura y los planes de derribo no se llevaron a cabo.