Diario de León

EXPOSICIÓN

Las mineras de Arroyo toman Asturias

El Centro Niemeyer exhibe la trágica historia de Constantina Pérez Martínez

El retrato de Tina Pérez Martínez de Eduardo Arroyo que podrá verse en la exposición. ARCHIVO

El retrato de Tina Pérez Martínez de Eduardo Arroyo que podrá verse en la exposición. ARCHIVO

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

El régimen franquista se ensañó con las mujeres que secundaron las revueltas de los mineros. Una de las víctimas fue la asturiana Constantina 'Tina' Pérez Martínez. Al artista de ascendencia leonesa Eduaro Arroyo la historia le conmocionó, quizá porque en su infancia en Robles de Laciana conoció muchas historias de mineros, los que más se enfrentaron a la dictadura con sus huelgas. El pintor rindió homenaje a Tina en óleos y litografías a partir de 1968. La inmortalizó rapada, porque era el método de humillación que practicaban las implacables autoridades, tras someterla a brutales palizas.

El Centro Niemeyer de Avilés inaugura el viernes la exposición Una biografía pintada, comisariada por Marisa Oropesa, que reúne más de setenta obras de Eduardo Arroyo (Madrid, 1937-2018). Un recorrido, desde los años sesenta hasta su muerte, por la obra de uno de los artistas contemporáneos imprescindibles. La muestra incluye las litografías que Arroyo dedicó a Tina Pérez Martínez, como La mujer del minero Pérez Martínez llamada Tina es rapada por la policía. Arroyo, periodista de formación, elige largos títulos para describir a la mujer rapada al cero por un régimen torturador que está presente en la bandera y en los pendientes de la víctima. A los 102 intelectuales que lanzaron un manifiesto de denuncia de la brutalidad policial, el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, les respondió: «Parece posible que se cometiese la arbitrariedad de cortar el pelo a Constantina Pérez y Anita Braña, acto que, de ser cierto, sería realmente discutible, aunque las sistemáticas provocaciones de estas damas a la fuerza pública la hacían más que explicable…».

Una biografía pintada

Tina no fue un episodio aislado en la obra de Arroyo. En febrero de 1970, en Fouquières-LesLens (Francia), la explosión en una mina acabó con la vida de dieciséis mineros. Los familiares, obreros, estudiantes y profesores se organizaron para intentar buscar a los verdaderos culpables. Un grupo de artistas, entre los que se hallaba Arroyo, se desplazó hasta allí para prestar su apoyo a las familias realizando dieciséis pinturas sobre la tragedia, que se exhibieron al año siguiente en el Salon de la Jeune Peinture de París. Cuando Arroyo emprendió el camino del exilio, asqueado de la España franquista, desde París recordaba el Museo del Prado. «Era un refugio para los que no nos gustaba lo que nos había tocado vivir. La mugre exterior se detenía en sus puertas», decía. El artista regresó del exilio en 1976, un año después de la muerte de Franco. La muestra del Niemeyer, que permanecerá abierta hasta el 4 de mayo, repasará otros temas fundamentales en la iconografía de Arroyo, como sus interpretaciones de maestros como Van Gogh o De Chirico; el folclore español, al que confiere un nuevo sentido; y la literatura. El título de la exposición, Una biografía pintada, alude a la forma en la que el propio Arroyo definió su relación con la pintura.

tracking