CINE DE DENUNCIA
La brutalidad policial que casi mata al artista Ai Weiwei
El Musac proyecta ‘Lo siento mucho’, del ciclo dedicado a la filmografía del disidente chino

Fotograma del documental ‘So sorry’, dirigido por Ai Weiwei, que aparece en la imagen.
Ser disidente supone poner la vida en riesgo. Ai Weiwei sufrió desde pequeño la dureza del régimen comunista, cuando su padre fue desterrado a Manchuria. Años más tarde, él mismo sería confinado —según Pekín por delitos económicos— y sería víctima de la brutalidad policial, que a punto estuvo de costarle la vida. El Musac proyecta, a las 20.00 horas (entrada gratuita), el primero de los cuatro documentales del autor de la exposición Don Quixote, que puede verse actualmente en el museo leonés. Se trata de So Sorry (Lo siento mucho), de 2011. El activismo declarado de Ai Weiwei con respecto al terremoto de Wenchuán le valió una vigilancia constante y el acoso permanente de la policía china. Mientras se preparaba para su exposición So Sorry en Múnich, padeció dolores de cabeza frecuentes e intensos y se le diagnosticó una hemorragia cerebral potencialmente fatal, como consecuencia de una paliza policial que había recibido en Chengdú, lo que requirió una intervención quirúrgica de urgencia.
Cultura
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Verónica Viñas
Ai Weiwei grabó aquella dura experiencia y regresó posteriormente para enfrentarse a la policía de la localidad. So Sorry documenta la problemática relación que las personas tienen con la policía en una sociedad en la que no impera el Estado de derecho. Mañana, a la misma hora, el Musac proyectará Human Flow (Marea Humana, documental de 2017, un épico viaje cinematográfico que pone de manifiesto la abrumadora escala de las crisis migratorias. El ciclo continuará los días 27 y 28 de este mes con la Cockroach (Cucaracha) y Rohingya (Rohinyás).