REGRESO DE UN CLÁSICO
Vuelve el festival de órgano
León recupera el evento internacional, que se celebrará en las fechas habituales en la Catedral de León. Sintonía total entre las partes implicadas, asociación de amigos y el propio Ayuntamiento

Carlos J. Fernández Bollo, organista de la Catedral, y Daniel Cardiel, de Trío Piccorgan, en la previa del concierto celebrado este viernes.
El festival internacional de órgano Catedral de León volverá a celebrarse este 2025. Hay fechas, será parecido, conservará las esencias y propondrá sinergias entre los actores culturales de la ciudad como el Famol. Si este viernes el Trío Piccorgan logró reeditar la expectación de manera que el público paciente y ejemplar hizo cola para entrar a la Catedral, está claro que la semilla sembrada durante décadas por el Fiocle dejó una afición resistente que ha aguantado estos ños de sequía musical. Pero a la que les ha llegado una propuesta de máximo nivel han respondido convirtiendo la tarde noche leonesa en un elogio a la Catedral, la música y sus intérpretes, y al fabuloso órgano del que fueron artífices para su consecución los propios miembros de la Asociación de Amigos del Órgano Catedral de León y los históricos organizadores del festival de órgano. También se sabe que hay total sintonía entre Ayuntamiento, responsables de la Catedral y la asociación para que el festival sea realidad en fechas ya cerradas y que entre finales de septiembre y principios de octubre otorgarán al órgano de la Catedral el esplendor. Realmente, la sintonía institucional habría que presentarla como una obligación para sus responsables, asegurando el abandono de protagonismos. Porque lo que es real es que el festival de órgano se convirtió en un evento cien por cien leonés que ponía la ciudad en el calendario clásico español como una cita con garantía de calidad a la que había luego que sumar la espectacular respuesta del público, que sería en toda esta historia la única parte intocable y además artífice.
Esta buena noticia sirve para llenar ese vacío que provocó la sorprendente desaparición de un festival que era santo y seña de la cultura leonesa. De hecho, ya en 2017 aseguraba Samuel Rubio, como director del Fiocle, que «cuando estamos celebrando la trigesimocuarta edición del festival, seguimos manteniendo la idea que nos impulsó a la aventura: la cultura es rentable, pero dicha rentabilidad debe ir más allá de un concepto meramente económico; es preciso pensar en rentabilidad para la formación humana de nuevos individuos. No queremos hacer de la cultura un valor meramente turístico sino educacional y no queremos pensar solo en actividades sino fundamentalmente en contenidos. No nos interesa tanto el resultado como el cumplimiento de un deber y un derecho que a todos nos atañe: ser creadores, que en definitiva significa vivir».
Tras la no celebración del Fiocle la trayectoria en torno al órgano ha sido errática en muchos aspectos. Desde un ciclo que pretendía sustituir a la idea original, a otra programación mensual que sí, por lo que se ha podido saber, se va no sólo a mantener sino a potenciar y que estará ademas vinculada a esa recuperación del Festival Internacional de Órgano Catedral de León.
Tal vez, lo que esté seguro es que el público responderá, como siempre, elevando el nivel.