LITERATURA PARA CELEBRAR
Día del Libro: casetas en León y el relevo del Cervantes
El patio de la Diputación acogerá mañana las casetas de quince librerías leonesas

El escritor leonés Luis Mateo Díez y Álvaro Pombo.
El Palacio de los Guzmanes abre mañana sus puertas a quince librerías de la capital leonesa para celebrar el Día del Libro. El Instituto Leonés de Cultura (ILC), organismo autónomo de la Diputación Provincial, ha organizado dos actividades paralelas con las casetas que se instalarán en el patio de la institución provincial. A las doce del mediodía habrá un cuentacuentos titulado Cuentos para leones gamberros, a cargo de la escritora y narradora Laura Vila. A las seis de la tarde está prevista la actuación del grupo de música tradicional Xicu ya Xara. Desde su creación, el ILC ha publicado 300 libros.
El Día Internacional del Libro se celebra el 23 de abril desde 1995 porque la Unesco quiso, en principio, elegir la fecha en la que fallecieron Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. Sin embargo, ni Cervantes ni Shakespeare murieron el 23 de abril de 1616. El autor del Quijote falleció el 22 y fue enterrado el 23, mientras que la diferencia de fechas es aún mayor con el autor de Romeo y Julieta, ya que en en el siglo XVII Inglaterra se regía por el calendario juliano, por lo que en realidad su muerte se produjo un 3 de mayo.
Antes de que la Unesco estableciera el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor, con el objetivo de «promover el placer por los libros y la lectura», hubo países que comenzaron a celebrarlo desde mucho antes. El 6 de febrero de 1926, el rey Alfonso XIII aprobó y firmó el Real Decreto por el que se estipulaba que el 7 de octubre de todos los años se conmemoraría el nacimiento de Miguel de Cervantes con una fiesta dedicada al libro español, como recuerda la Biblioteca Nacional de España.
Pero pronto surgió la polémica sobre el día elegido, porque algunos consideraban más apropiado usar la fecha del fallecimiento, el 23 de abril —luego se comprobaría que en realidad Cervantes murió una jornada antes de lo que se creía-, en primavera, más adecuada para celebraciones que el otoño.
De Luis Mateo a Pombo
Mañana, en Alcalá de Henares, el escritor y académico leonés Luis Mateo Díez dará el relevo en el Premio Cervantes al santanderino Álvaro Pombo. La entrega del Cervantes será el acto principal de las actividades organizadas por el Ministerio de Cultura para celebrar el Día del Libro y del Derecho de Autor. Las actos se prolongarán durante toda la llamada semana cervantina e incluirán también la presentación de la primera traducción del Quijote al aranés, la tradicional lectura continuada de esta obra, una exposición sobre Pombo, talleres y conferencias en la red pública de bibliotecas y proyecciones en la filmoteca española. Mañana, tras la entrega del Cervantes, que presidirán los reyes, Álvaro Pombo iniciará, «a través de medios digitales», la XXIX Lectura Continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, ha señalado el ministerio en un comunicado. En esta ocasión, la entrega del galardón estará marcada por el reciente fallecimiento de Mario Vargas Llosa, que ganó este premio en 1994 y que también obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1986), y en 2010, logró el Premio Nobel de Literatura.
Pombo está considerado como uno de los renovadores del realismo subjetivo y define su método literario como «psicología-ficción». Es miembro de la Real Academia de la Lengua desde 2004, donde ocupa el sillón j. El jurado del Cervantes le otorgó el galardón por su «extraordinaria personalidad creadora, su lírica singular y su original narración», además de su «notabilísimo nivel como poeta y ensayista, a lo que se une ser uno de los grandes novelistas del español». «Indaga en la condición humana desde las perspectivas afectivas de unos sentimientos profundos y contradictorios. En sus creaciones muestra el mundo a través de la construcción de un lenguaje en el que las deformaciones de la realidad aparecen reflejadas bajo el disfraz del humor».