TEATRO
Ernesto Alterio y los 'Viejos tiempos'
La obra de La Abadia se sube al escenario del Auditorio con las entradas agotadas

Ernesto Alterio, Mélida Molina y Marta Belenguer.
Ernesto Alterio, Marta Belenguer y Mélida Molina protagonizan una función misteriosa y poética del premio Nobel Harold Pinter. El Auditorio Ciudad de León acoge la obra Viejos tiempos, de Teatro de La Abadía y Entrecajas Producciones, una actuación con una duración de 90 minutos que tendrá lugar a las 20.30 horas y que ya ha colgado el cartel de entradas agotadas. Bajo la dirección de Beatriz Argüello, se trata de una de las obras cumbre de la dramaturgia del reconocido autor británico. Viejos tiempos es un ejemplo de cómo la imaginación y el recuerdo pueden afectar a nuestra visión del pasado y a la forma de vivir el presente. Escrita en 1971, fue estrenada por la Royal Shakespeare Company bajo la dirección de Peter Hall. La obra trata sobre la visita de Anna, amiga de la juventud de Kate, a la casa donde esta última vive con Deeley, su marido. La inesperada aparición de la mujer, veinte años después, detona un juego de sospechas, celos, deseo y dudas, donde la frontera entre la realidad y la fantasía se desdibuja. La atracción que produce Viejos tiempos reside en el secreto que esconde, en el misterio, no tanto de la trama como de sus tres protagonistas. La llegada de Anna a la casa de Kate y Deeley desencadena una sucesión de recuerdos en cada uno de ellos, cargados de impactos emocionales, que provocan la utilización de estos como arma arrojadiza hacia el otro. El pasado se modifica cada vez que alguien habla de él y pareciera estar más vivo que el presente. Los acontecimientos tienen lugar a medida que son recordados. Los recuerdos se materializan a modo de ficción en el presente, son contados, actuados… son, por tanto, un hecho teatral en sí mismos. En palabras de Beatriz Argüello, Pinter disecciona en este «magnífico texto» a tres personas complejas que luchan por encontrar espacios comunes en los que reconstruir un pasado borroso e inarticulado donde las palabras «no tienden puentes, sino que levantan muros» apenas comunicables, llenos de ferocidad y violencia. «Tres transeúntes del tiempo, tres soledades que guarda cada una un secreto. Quizá sea el mismo en los tres, quizá el misterio del tiempo no solo les envuelva a ellos mientras los observamos desde el patio de butacas».
Harold Pinter (Londres, 1930) es uno de los autores más destacados del teatro británico de la segunda mitad del siglo XX. Además de dramaturgo destacó como director, actor y poeta. Su obra, mezcla de realismo y misterio, es el reflejo de una sociedad contradictoria y violenta que nace de la propia naturaleza humana. Sus personajes luchan por su propia identidad y supervivencia. Pinter escribe siempre huyendo de cualquier mensaje moralizante a través de un lenguaje en el que los silencios y las pausas son tan importantes como las palabras.