Diario de León

La Catedral de León busca santos flacos

Nuevo intento del Cabildo para reponer las 23 estatuas de la fachada principal

Traslado de las esculturas desde la fachada de la Catedral al interior.

Traslado de las esculturas desde la fachada de la Catedral al interior.lesmes / javier fernández zardón

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

En dieciséis años los santos de la Catedral de León no han encontrado un alojamiento definitivo. En el verano de 2009 las 23 esculturas de la fachada principal fueron desmontadas por su lamentable estado de conservación. Apóstoles y profetas, tallados en piedra caliza, habían resistido durante ocho siglos las inclemencias climatológicas y también, el siglo pasado, la contaminación del tráfico, hasta que se llevó a cabo la peatonalización de la plaza de Regla a finales de los 90. El tiempo, aliado cruel, las había convertido en frágiles reliquias. «La piedra se deshacía como azúcar bajo la lluvia», dijo uno de los restauradores. Son de diferentes épocas (entre los años 1280 y 1458) y surgieron de la mano de artistas como los maestros Enrique y Johan Pérez.

Las figuras, algunas irreconocibles, fueron realojadas de forma temporal en el interior. Tres de ellas en la capilla de San Juan de Regla —las más delicadas— y, el resto, en el claustro, donde permanecen exiliadas, porque la Junta y el Cabildo no han logrado ponerse de acuerdo sobre su destino final; y, aunque fueron rehabilitadas, siguen a la intemperie. La Junta ha defendido su traslado a la antigua capilla de Santa Catalina, la llamada Sala de Piedra del Museo de la Catedral, mientras el Cabildo quiere exhibirlas en las capillas de la girola. La Junta pagó 110.500 euros por restaurarlas y otros 145.000 euros por bajarlas del pórtico.

Mientras tanto, el Cabildo emprendió una misión, hasta la fecha, imposible: hacer réplicas de las tallas para que el triple pórtico deje de estar «deshabitado».

La idea era ambiciosa, crear copias exactas que soportaran las fluctuaciones del termómetro y devolvieran a la Catedral su narrativa escultórica, a pesar de que los santos fueron apeados en algún momento del pasado y «descolocados», según sostienen historiadores como Ángela Franco.

El primer objetivo fue la búsqueda de la piedra perfecta. En 2010 el Cabildo encargó un estudio para seleccionar el material idóneo. La piedra original había demostrado ser vulnerable, así que exploraron canteras locales y extranjeras, desde Boñar hasta Portugal.

Las pruebas iniciales fueron desalentadoras, porque algunas piedras eran demasiado densas y otras no captaban la luz con la misma sutileza. El presupuesto, además, resultó inasumible.

Arte medieval del siglo XXI

En 2013, el Cabildo decidió apostar por la tecnología. Contrató a una empresa especializada para que realizara un escaneo en 3D de las esculturas originales, un proceso que prometía capturar cada grieta y cada pliegue de los mantos esculpidos. El claustro se convirtió en un laboratorio. El resultado, nuevamente, fue desmoralizador. Algunas tallas, como los apóstoles de la Puerta de San Juan, estaban tan fragmentadas que reconstruirlas digitalmente era casi una tarea arqueológica. Igualmente, el alto coste de hacer réplicas con esta técnica superó todas las previsiones.

En 2017, el Cabildo cambió de estrategia. Contactó con talleres de cantería de Castilla y León, muchos de los cuales aún conservan técnicas similares a las de los maestros medievales que tallaron las estatuas de la Catedral leonesa. Sin embargo, los artesanos carecían de experiencia en réplicas de precisión para un monumento de la envergadura de la Pulchra y el tiempo necesario para tallar 23 esculturas a mano era «eterno». En 2019 el profeta Simeón, que data de los años 1290-1295, fue utilizado como «conejillo de indias». Una empresa madrileña lo sometió a varias pruebas para averiguar si era factible hacer una copia exacta, aunque menos pesada. Los resultados no fueron los deseados, así que el Cabildo decidió probar suerte con una segunda empresa, que, finalmente, tampoco logró satisfacer las expectativas del Cabildo.

El pórtico no aguanta

Además de las dificultades expuestas, el pórtico está en una situación crítica. El Cabildo convocó hace tres años un concurso para buscar soluciones, pero ningún proyecto    —incluido el ganador— superó las expectativas de la convocatoria y, difícilmente, se ejecutará. Con un diagnóstico demoledor, sería muy arriesgado «recargar» la fachada, teniendo en cuenta que algunos de los santos originales pesan cerca de mil kilos. Así que los nuevos inquilinos tendrán que ser «flacos».

Ahora el Cabildo ha pedido ayuda a la Junta para una misión que no ha logrado resolver en dieciséis años. Según fuentes de la Consejería de Cultura, van a colaborar en la realización de las réplicas y es cierto que ya están haciendo pruebas, pero dejan claro que el titular y responsable último es el Cabildo. Cuestión aparte es la económica. La taquilla —la entrada que pagan los visitantes de la Catedral— se ha convertido en los últimos años en prácticamente la única fuente de financiación para todas las obras que se efectúan en el templo gótico. Y la prioridad sigue siendo concluir la restauración de las vidrieras.

El tiempo también apremia. El Cabildo tenía el propósito de tener al menos cinco réplicas colocadas en 2027, coincidiendo con el 150 aniversario de la gran restauración del siglo XIX.

Muchas catedrales, de Burgos a Notre Dame, lucen estatuas «falsas» en su exterior. El problema es que muchos de los duplicados han tenido una vida más breve que las auténticas.

tracking