DISTINCIÓN
Arrabal recibe la Gran Cruz de Isabel la Católica
El Gobierno condecora al dramaturgo de 93 años exiliado en París «en atención a los méritos" del escritor

Gonzalo Santonja y Fernando Arrabal.
Voz incómoda para todos, renovador de la literatura, iconoclast y maestro de la confusión. Los adjetivos para definir a Fernando Arrabal se quedan cortos ante la envergadura de su obra literaria. El dramaturgo ha sido condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica, un galardón con el que el Ministerio de Exteriores premia a quienes contribuyen a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de España con el resto de la comunidad internacional. La distinción ha sido celebrada especialmente en su lugar de origen, Ciudad Rodrigo (Salamanca), cuyo alcalde, Marcos Iglesias, ha expresado en un comunicado su felicitación y orgullo por tan alta distinción y le hizo saber el «orgullo» que como mirobrigense siente por este reconocimiento.. Este reconocimiento premia aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de España con el resto de la comunidad internacional. La distinción fue instituida por el rey Fernando VII en 1815 para recompensar la lealtad y los servicios y actualmente la concede el Ministerio de Asuntos Exteriores, además el Rey es el Gran Maestre de la Orden de Isabel la Católica, por lo que todas las condecoraciones de esta Orden son conferidas en su nombre. La decisión de concederle este reconocimiento al célebre dramaturgo mirobringense se decidió en el Consejo de Ministros del martes a propuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.
Premio Leteo
Fernando Arrabal, uno de los primeros en recibir el Premio Leteo leonés, fue reconocido con el Premio Castilla y León de las Letras en su edición de 2023, donde el jurado acordó, por unanimidad, concederle este galardón como autor de una obra dilatada y mundialmente reconocida que bebe de las fuentes del surrealismo para evolucionar hacia un estilo singular e irrepetible.
Nacido en Melilla en 1932, y residente en París desde 1955, Arrabal mantiene una gran vinculación con la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo, donde pasó su infancia y adolescencia, y cuyos recuerdos están muy presentes en su obra literaria y periodística. De hecho, da nombre al teatro del municipio que acoge cada año la Feria de Teatro de Castilla y León.