Diario de León

EL TIEMPO Y EL APRENDIZAJE

Las visiones de Josefina Junco y Nicolás Paris

El Centro Leonés de Arte y la Fundación Cerezales renuevan sus exposiciones este fin de semana

Una de las obras de la exposición 'Buscando el tiempo y mis lugares', que inaugura mañana Josefina Junco en el CLA.

Una de las obras de la exposición 'Buscando el tiempo y mis lugares', que inaugura mañana Josefina Junco en el CLA.dl

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

El tiempo y el aprendizaje. Sobre estos dos conceptos giran las nuevas exposiciones del Centro Leonés de Arte (CLA) y la Fundación Cerezales, que abren sus puertas este fin de semana. Josefina Junco ya se asomó el año pasado al palacete de lndependencia que gestiona el Instituto Leonés de Cultura, dentro de una magna exposición dedicada a artistas asturianos, con dos colecciones de la Fundación Cultural Miguel Ángel Lombardía de Arte Contemporáneo. Entonces Junco mostró obras de gran delicadeza, en algunos casos con un tratamiento naif, y una intensa carga bucólica. La artista copará todo el espacio, a partir de mañana, con Buscando el tiempo y mis lugares, que reúne 72 obras, realizadas en los últimos 45 años; un viaje por la memoria, el paisaje emocional y los símbolos culturales que definen su universo.

Una visita informal en junio de 2022 a la Fundación Cerezales Antonino y Cinia inicio a un proceso vivo, en constante transformación, en el que abordar cómo se produce el aprendizaje. Ese proceso se abre ahora al público como Tercer maestro, un proyecto expositivo del artista colombiano Nicolás Paris (Bogotá, 1977) en diálogo con los equipos de Cerezales y el Centro de Arte Fundación María José Jove. La muestra gira en torno a una pregunta fundamental: ¿cómo aprendemos? Y lo hace tomando como figura central el salón de clase, un entorno conceptual que Nicolás Paris reimagina como espacio abierto, dinámico y poroso, capaz de conectar lo simbólico con lo físico, lo institucional con lo natural, lo individual con lo colectivo.

Paris, licenciado en Arquitectura, participó en la bienal de Venecia, ha expuesto en museos como la Tate Modern de Londres o el Musac de León. Cree firmemente que el trabajo artístico no es el resultado en sí mismo, sino más bien el punto de partida y el catalizador de una experiencia más elusiva, efímera y polivalente.

Nacida en Arriondas y licenciada en Filología Románica, Junco desvela en León su particular visión de un mundo con sutiles conexiones con la fotografía, una imagen fija sobre un objeto liso o, en palabras de Susan Sontag, «fracciones de tiempo nítidas que no fluyen». Y hay en el conjunto de su obra un relato nostálgico. Imágenes o flashes fotográficos que han sido procesados por los patrones del tiempo y la memoria.

El ensimismamiento

La obra de Junco —explica Luis García, director de exposiciones del ILC— «se enmarcaría desde sus inicios, en una visión muy próxima al ensimismamiento intimista y bucólico, con un sentido narrativo y descriptico que incorpora un cierto halo de carga nostálgica y romántica, como se puede observar en algunas de sus pinturas. En Verbena (1986), nos plantea una reconstrucción, desde los retazos de su memoria, de un acto alegre, festivo y popular, donde los amores se buscan y emparejan al son de una orquesta elegante que toca en el templete. En Un reloj para el tiempo perdido (1987) sugiere desde esa misma penumbra, tristeza y melancolía, la pérdida del tiempo, ese que no se dedicó a nuestros seres queridos y orígenes. Pero también hay luz: el tríptico Infancia (2020) es un canto a las raíces y el registro que utiliza es muy diferente, una luminosidad, energía y alegría inunda la composición. En este tríptico incorpora un efecto muy interesante, introducido por Kandinsky y Kupka en la pintura y desarrollado con intensidad específicamente por el movimiento sincronista, la sinestesia musical».

La exposición de Nicolás Paris, que abre sus puertas el domingo, se despliega a través de «21 salones de clase que tienen forma de intervenciones en el espacio, talleres, encuentros y atmósferas que reconocen a esos ‘terceros maestros’ que nos rodean: agua, semilla, barro, lombriz, levadura, palabra, bacteria o árbol, entre otros. A partir de ellos se pretende generar un proceso de transformación continuado basado en posibilidad de crear nuevos vínculos y fundamentado en cuatro estrategias de la naturaleza: balance, simetría, bifurcación e impermanencia», explica la Fundación Cerezales.

tracking