MÚSICA EN LA DESOLACIÓN
Música en la ermita porque la iglesia de Escobar de Campos es una ruina
La localidad acogió uno de los recitales del Festival de Música Antigua de Grajal de Campos

Concierto en la ermita de Escobar de Campos.
La torre está resquebrajada desde hace años. La iglesia de Escobar de Campos, con importantes tesoros en su interior, en un peligro para los vecinos, que temen que el campanario se desplome sobre ellos. El Ayuntamiento más pequeño de la provincia, donde apenas residen una decena de vecinos a lo largo del año, ha encontrado refugio en la ermita de Nuestra Señora de la Vega. Gracias a este escenario, la localidad pudo albergar uno de los conciertos de la tercera edición del Festival Internacional de Música Antigua de Grajal de Campos.
Samuel Lopes Acevedo, Mirian San Juan, David Ursei, Francisco Ramonda, David Soporan, Antonio Godinho, Rodrigo Jarabo y Ana Sarmiento fueron los protagonistas del recital La música del tiempo, un recorrido por obras de los siglos XIII al XVIII, con instrumentos históricos.
El broche de oro del citado festival regresa al Palacio de Grajal, con el tradicional concierto de clausura, esta tarde, a las 19.00 horas, a cargo del alumnado del Curso Internacional de Música Antigua. La entrada es gratuita.
Tras el concierto del viernes, Escobar de Campos volvía a la dura realidad. En la ermita están a salvo pero en la iglesia hasta el coro de la parroquia de San Clemente está en situación ruinosa. La valla que rodea el perímetro del templo solo es un recordatorio del peligro que pende sobre cualquiera que se acerque a la iglesia.
Pese a que la lista de patologías es extensa, la iglesia es un auténtico cofre del tesoro. Escobar de Campos quiso sumarse, sin éxito, a la Ruta de los Retablos Renacentistas del Este de León. Y es que el artista conocido como Maestro de los Santos Juanes, activo en la diócesis de León entre 1525 y 1550 y deudor del estilo de Juan de Flandes y del Maestro de Astorga, es el autor de las seis tablas del retablo de la parroquia de San Clemente. Se trata de uno de los retablos laterales de esta iglesia.
Una desidia histórica
Hace cinco años se rehabilitó uno de los lienzos, que no pudo reincorporarse al retablo por la delicada situación de esta estructura. En 1750, Mateo Lasso, párroco de Escobar de Campos, encarga al escultor de Sahagún Gaspar Guerra «un retablo nuevo con las tablas del viejo». Los trabajos ascendieron entonces a 4.350 reales. Siglos después, el historiador Manuel Gómez Moreno calificó la obra de Guerra de «churrigueresca». Sin embargo, afirmó que las pinturas son «interesantísimas» y «con resabios flamencos». Se trata de unas tablas donde está representada la vida del tercer papa, san Clemente. El Maestro de los Santos Juanes, como se conoce a este autor anónimo en el mundo del arte, a las influencias de Juan de Flandes y del Maestro de Astorga incorporó el estilo de Juan de Borgoña y, más tarde, el manierismo del mismísimo Rafael.
Pese a los tesoros que guarda en su inteior la iglesia de Escobar, ni el Obispado ni la Junta han apostado por ella.