LA ANTIGUA
El enigma de Grajal de Ribera
Aparecen restos de una necrópolis en una finca de la localidad perteneciente al Ayuntamiento de La Antigua que en principio serían el testimonio de un poblado medieval sin que estudiosos en la materia encuentren de momento documentación sobre tal posibilidad

En las tumbas han aparecido restos de esqueletos humanos.
Todo cambia, nada permanece, pero no siempre. Sobre todo cuando se trata de restos funerarios del lugar donde eran enterrados como rito en cualquier civilización. Ahí es cuando los vestigios, simbólica e inesperadamente, vuelven a la vida. Así sucede como lo cuenta Isaac Huerga, vecino de Grajal de Ribera, perteneciente al Ayuntamiento de La Antigua, estudioso y entusiasta de la historia y su plasmación en el territorio. Y se trata de los restos arqueológicos aparecidos en una finca que suponen un sorprendente hallazgo como legado cultural de otro tiempo, en principio medievales: «En Villaquejida sí se tiene constancia de despoblados medievales. Pero en esta zona no hay documentación de esa posibilidad. Por eso puede tener más valor como una historia para dar a conocer», señala. Y se refiere a esta localización de una necrópolis cristiana aparecida en torno a las obras de concentración parcelaria. Salieron a la superficie tumbas y restos humanos.

Vista panorámica actual de la finca en la que se han encontrado restos de una necrópolis en Grajal de Ribera.

Restos de una necrópolis en Grajal de Ribera.
El propio Isaac Huerga cuenta también que, por ejemplo, en el Fuero de Laguna de Negrillos, del año 1200 podría aparecer alguna referencia, «pero no se hace ninguna mención a ese despoblado», aclara. Por ello, se puede deducir que es posterior. Pero, en definitiva, para los vecinos de Grajal de Ribera se trata de encontrarse aunque sea de golpe con un pasado de siglos de la vida que hubo en esta comarca del sur leonés.
otros lugares
En León se da el caso de la constancia de despoblados medievales en varios lugares de la provincia. Así, se pueden contar como espacios de esta categoría el despoblado de Santas Martas como centro eclesiástico con un gran asentamiento de población. O las ruinas del despoblado de Bécares. Cacabillos, Campillo o Campo de Luna también aparecen documentados como tales, aunque desaparecido.
El caso de Laguna de Negrillos, citado por Isaac Huerga, sí es un testimonio de la historia de carácter excepcional y de visita obligada para los amantes de la historia. Y además, una máxima expresión de la conjunción que ofrece la conservación de restos de esta importancia histórica como destino de turismo cultural. Así, consta en los archivos históricos, en el año 1205 Alfonso IX de León otorgó un fuero a Laguna de Negrillos y su alfoz de 13 aldeas en el que ya se mencionaba un castillo. Por ello la fortaleza puede fecharse en el siglo XIII, aunque los restos actuales corresponden a la reconstrucción realizada en el siglo XV por Diego Fernández de Quiñones y María de Toledo, padres de Suero de Quiñones, que lo usaban como residencia temporal. Se conserva la torre del homenaje y gran parte de su muralla, poco a poco restaurada por el Ayuntamiento con las ayudas de otras instituciones como la Diputación de León.
Sería el paso del tiempo que ahora se rescata en Grajal de Ribera como testimonio de un pasado medieval.