Diario de León

UN ENCLAVE IRREDUCTIBLE

Lancia, un ‘campo minado’

Las últimas excavaciones desentierran cientos de piezas en el yacimiento pero no frenan la construcción de los tres edificios del futuro museo

Enclave donde irán los edificios del futuro museo de Lancia, donde se aprecia el movimiento de tierras.

Enclave donde irán los edificios del futuro museo de Lancia, donde se aprecia el movimiento de tierras.ángelopez

Verónica Viñas
León

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Ha sido una lucha sin cuartel. El yacimiento de Lancia ha opuesto una resistencia numantina a la construcción del futuro museo. La aparición de restos ha sido continua, como si fuera un ‘campo minado’. La tierra no ha dejado de ‘escupir’ monedas y cerámicas, así como cimientos de milenarias construcciones. Hallazgos que obligaron a reubicar los tres edificios del Aula Arqueológica diseñados por el estudio madrileño Gon Architects en las fincas de Villasabariego donde hace 2000 años los romanos arrebataron a los astures su gran bastión.

Mientras los arqueólogos están inventariando cientos de piezas extraídas en las enésimas excavaciones, la empresa leonesa Coysa podrá iniciar en las próximas semanas la construcción de los edificios, tras múltiples parones y retrasos que han obligado a la Diputación a incrementar en varias ocasiones el presupuesto inicial.

Lancia acumula, de momento, un sobrecoste de 560.000 euros, lo que significa que el museo sobrepasará los 3,7 millones de euros; y será imposible que los trabajos acaben en plazo en diciembre. Las obras tuvieron que ser paralizados durante casi dos años y el proyecto modificado por la aparición del peristilo de una domus (casa) romana del Alto Imperio. La empresa adjudicataria de las obras aprovechó los parones para fabricar los 180.000 bloques de tierra comprimida necesarios para construir las tres edificaciones.

En esta campaña no han aparecido piezas excepcionales, confiesa Jesús Celis, arqueólogo del ILC, pero aún así se planetan reconstruir algún objeto cerámico. «Por fin, la fase arqueológica se da por concluida. Patrimonio ha dado luz verde al inicio de las obras de construcción», asegura el diputado de Cultura, Emilio Martínez Morán.

Un enclave peliagudo

La parcela que ocupará el tercer edificio, donde estará el centro de investigación —el primero será el centro de recepción de visitantes y cafetería; y el segundo, el centro de interpretación— fue un auténtico suplicio. Los arquitectos tuvieron que rediseñar los caminos de comunicación y el aparcamiento y trasladar los tres pabellones más al norte, en busca de un subsuelo ‘yermo’.

Las tres edificaciones, alineadas en orden creciente, están inspiradas en la arquitectura tradicional de la zona, para mimetizarse con las colinas del entorno. De líneas sencillas y con grandes cristaleras, han sido diseñados de forma eficiente desde el punto de vista energético.

También habrá zonas expositivas en el exterior de este macrocomplejo, del mismo modo que se habilitarán áreas de trabajo al aire libre, para el lavado y secado de las piezas que se extraigan del yacimiento. Con una superficie construida total de 816 metros cuadrados, el Centro Arqueológico nace con vocación de articular un territorio infrautilizado. Gon Architects da una importancia capital al paisajismo e introducirá los cultivos y frutales que existían en la época de los astures y romanos para crear una escenografía didáctica en la senda histórica que une el yacimiento con las cercanas Cuevas Menudas.

El museo preservará tanto la historia de la conquista de Hispania por el Imperio Romano como la de los astures, que dejó una profunda huella en la provincia y un vasto patrimonio —centenares de castros y núcleos poblacionales—.

Historia de un expolio

En 1941, el político y escritor Mariano Domínguez Berrueta denunciaba que un vecino le había regalado una fíbula, «uno de tantos objetos que aparecen en Lancia tras un día de lluvia». Lamentaba que las piezas extraídas del yacimiento y desperdigadas bastaban para formar un verdadero museo. Actualmente, hay tesoros de la ciudad astur-romana en la Hispanic Society, el Museo de León, el castillo de Ampudia, el Museo Arqueológico Nacional, el ILC, el museo Cerralbo, el Arqueológico de Astorga, el Museo de los Pueblos Leoneses en Mansilla y el aula arqueológica de Villasabariego, que expone trozos de un mosaico, cerámicas, bronces, lucernas o muelas de molino.

El estudioso Elías Gago (León, 1851-1913) entregó a la Comisión de Monumentos una espectacular colección de joyas descubiertas en Lancia, desde colgantes a estatuas, monedas, cerámicas ornamentadas... Nadie sabe qué fue de aquel legado. La pieza más valiosa de Lancia está en la Hispanic Society de Nueva York, un puñal de bronce.

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