LA ARQUITECTURA COMO PROPAGANDA
Pueblos que Franco diseñó en León
Javier Caballero Chica desvela en el ILC cómo fueron los planes de la dictadura para reconstruir cuatro localidades leonesas devastadas durante la Guerra Civil

Una de las localidades leonesas devastadas en la Guerra Civil.
Fue un hallazgo inesperado. El Archivo Histórico Provincial de León descubrió en 2012 casi 500 planos firmados entre 1940 y 1957 por los arquitectos Felipe Moreno Medrano y Prudencio Barrenechea Sánchez. El historiador Javier Caballero Chica desvela hoy en la Sala Región del ILC, a las 19.30 horas, cómo tiró del hilo de estos planos en papel vegetal para descubrir que formaban parte de la operación para reconstruir las regiones devastadas, entre ellas la franja norte de León, y cómo Franco utilizó la arquitectura como arma de propaganda y control.
Doce ayuntamientos —La Pola de Gordón, Cármenes, Cistierna, Cebanico, Boñar, Sabero, Reyero, Boca de Huérgano, Valdelugueros, Villamanín, Burón y Soto y Amío— entraron en el listado oficial de localidades damnificadas, publicado por decreto el 23 de septiembre de 1939, ya con la guerra ganada por los sublevados. Cuatro de ellos —La Pola de Gordón, Cármenes, Valdelugueros y Villamanín— recibieron un trato especial: fueron «adoptados» por Franco, quien volcó recursos como símbolo de su «reconstrucción nacional».
El encargo cayó en manos de unos jóvenes Felipe Moreno y Prudencio Barrenechea, recién titulados, junto a Gonzalo de Cárdenas, hijo del arquitecto Manuel de Cárdenas —famoso por el Ensanche de León—, desde el cargo de subdirector de la Dirección General de Regiones Devastadas. Pueblos enteros seguían un patrón uniforme: una plaza mayor como centro neurálgico, con el bloque institucional (ayuntamiento, cuartel de la Guardia Civil) en posición privilegiada. Alrededor, viviendas diferenciadas por clases. Escuelas, iglesias, casas rectorales, centros de higiene, mataderos, puentes y abastecimientos de agua completaban el inventario.
Económicamente, la reconstrucción era un filtro ideológico. En teoría, para todos; en la práctica, solo para «afectos». La arquitectura franquista en León no solo reconstruyó pueblos, moldeó almas.