Reaparece un Picasso perdido valorado en 600.000 euros: este es el sorprendente sitio donde fue encontrado
Misterio resuelto. La pintura asegurada en 600.000 euros ni siquiera salió del portal de la vivienda del dueño, según la Policía Judicial que investigó el caso
Naturaleza muerta con guitarra de Picasso.
El cuadro de Picasso extraviado durante su traslado a una exposición en Granada ha sido hallado. La Policía Científica ha comprobado este viernes en su laboratorio que el paquete encontrado este jueves en Madrid corresponde con la obra cuya desaparición había sido denunciada.
Fuentes cercanas al caso indicaron a este periódico que no salió del portal de la vivienda del propietario. Al parecer, una vecina o trabajadora encontró el paquete en el portal y lo guardó en casa. Tras aquel hallazgo, sufrió un problema personal de relevancia y olvidó por completo el tesoro. Un mes después, se acordó del paquete y rápidamente llegó a la conclusión de que podía estar en aquel paquete que no había abierto. Por tanto, dio aviso a la Policía Nacional, que se desplazó rápidamente para hacer sus averiguaciones.
Sin embargo, la brigada de Patrimonio Histórico mantiene abierta la investigación para confirmar este relato, y descartar que alguien lo cogiera a propósito y, al verse acorralado, lo dejara en el mismo lugar para salir de forma airosa de la situación y armar una historia para hacerlo creíble.
Los agentes se centran ahora en el peritaje del mismo para garantizar al 100% su veracidad, aunque 'a priori' están convencidos de que es el original, titulado 'Naturaleza muerta con guitarra' y asegurado en 600.000 euros. La pintura del artista malagueño se perdió cuando iba en préstamo a una exposición en Granada y su traslado estaba previsto hacerlo en un furgón que llevaba un total de 57 obras.
La historia del extravío
La primera fecha a tener en cuenta en esta historia es el pasado 25 de septiembre, cuando cinco técnicos se personaron en el inmueble del propietario de las obras, ubicado en Madrid, para embalarlas y montarlas en dos furgonetas. El proceso, que se alargó durante una hora, fue supervisado por dos comisarias de la exposición, así como por el propietario y su sobrina. Fueron entonces desplazadas hasta el almacén de la empresa de transportes, ubicada en Madrid, y guardadas en una cámara con unas medidas exhaustivas de control, como videovigilancia o una alarma de seguridad que, según los trabajadores, no saltó en ningún momento.
Aquel día se montaron en un furgón que partió hacia Granada sobre las 16 horas, pero ese día las obras no llegaron a su destino, tal y como indican las mismas fuentes. Se produjo una parada en el municipio de Deifontes (Granada) alrededor de las 20.30 horas. Los dos trabajadores hicieron noche en el hostal El Nacimiento. No quisieron tomar ni el cubata que les invitó el dueño del hostal. Al día siguiente, el viernes 3 de octubre, pusieron rumbo a la Fundación CajaGranada. Allí se descargó el material en presencia de miembros de este organismo, a los que les llamó la atención que los embalajes no iban correctamente numerados. Cuando descargaron, el Picasso no estaba allí.