Un museo leonés en Palencia
Campos del Renacimiento reúne en cuatro localidades y cinco iglesias 300 obras maestras

Campos del Renacimiento tiene cinco sedes en Becerril y Cisneros de Campos y Paredes y Fuentes de Nava.
El Museo Campos del Renacimiento es leonés hasta en el nombre. Ubicado en Tierra de Campos, en un territorio del Reino de León que ahora es de Palencia, surgió la cuna del Renacimiento. Hace cinco años, por iniciativa de alcaldes y párrocos locales y gestionado por la Fundación Las Edades del Hombre, nació un museo repartido en cinco sedes en cuatro localidades: Cisneros de Campos, Becerril de Campos, Paredes de Nava y Fuentes de Nava.
Un proyecto cultural único en España, con respaldo de la Junta, que ya ha superado los 50.000 visitantes, el 12% leoneses. Un itinerario museístico que, en apenas 50 kilómetros, une cinco templos que custodian más de 300 obras maestras.
Becerril de Campos
Es la localidad que abre la ruta. Esta primera sede ya era museo desde 1973. La iglesia de Santa María —con su llamativo pórtico— atesora obras de Pedro Berruguete, Juan de Juni y Jan van Dornick, entre otros. También cuenta con una notable colección de orfebrería religiosa. En el sotocoro se conserva un espectacular y colorido artesonado en el que aparecen figuras humanas rematando las jácenas, alternando figura masculina y femenina, y otras con animales fantásticos. Este «cielo de madera» de finales del siglo XV está salpicado de escudos de León.
Becerril posee, además, una importante colección de quien fuera vecino de la localidad, Alejo de Vahía, un misterioso artista que no firmaba sus trabajos, originario del Bajo Rhin. Un escultor que trabajó a las órdenes de obispos leoneses. Un artista muy reconocido en su tiempo, que dejó un reguero de obras, como una bella Piedad en la localidad leonesa de Valdemora.
Fuentes de Nava
Localidad repoblada en el siglo X por el noble leonés Don Bermudo, en documentos medievales aparece citado como Fuentes de Don Bermudo, topónimo que perduró hasta finales del XIX. Algunos historiadores aventuran que este repoblador pudo ser el infante Bermudo, futuro Bermudo II el Craso, rey de León. Fuentes de Nava llegó a contar con cinco iglesias. La sede de Campos del Renacimiento se encuentra en la de Santa María. La localidad preserva joyas como la imponente torre de San Pedro, conocida como la Estrella de Campos, desde la que se divisan los Picos de Europa, o el artesonado mudéjar policromado, obra del Maestro de Fuentes de Nava —su identidad sigue siendo un misterio—, autor también de la techumbre de la Asunción, en la localidad leonesa Villacé.
Cisneros de Campos
Campos del Renacimiento ocupa dos sedes en Cisneros. La iglesia de San Pedro alberga un monumental retablo de Francisco Giralte, destacado seguidor de Alonso Berruguete (hijo de Pedro Berruguete). La iglesia de San Facundo y San Primitivo en Cisneros custodia en el retablo de San José un lienzo de la Virgen de la Peregrina, patrona de Sahagún. Cisneros estuvo vinculado primitivamente al monasterio de esta localidad leonesa. Y también están presentes los santos Abdón y Senén, guardianes de los campos leoneses. La iglesia de San Facundo y San Primitivo acoge, junto a la de Santa María de Fuentes de Nava, el Centro de Interpretación de las Techumbres Mudéjares. El escultor Gregorio Español nació en esta plaza antes de irse a Astorga, donde talló auténticas joyas. Cisneros, «patria» del poderoso cardenal que llegó a gobernar la corona de Castilla, hasta mediados del siglo XX formó parte de la diócesis de León y durante siglos su cercanía a Sahagún marcó su destino.
Paredes de Nava
En la localidad de nacimiento del poeta Jorque Manrique (1440), el célebre artista Pedro Berruguete, que se casó en Paredes de Nava con la rica heredera Elvira González, realizó unas espectaculares tablas de los Reyes de Judá para el retablo mayor de la iglesia. Destacan en la serie el Rey David, de penetrante mirada, así como Salomón y Ezequías. Alfonso VII de León concedió a Paredes de Nava el estatus de villa.
Desde León capital se llega en una hora. El paisaje es el mismo; la historia, también. Solo cambiaron las fronteras en los mapas. Campos del Renacimiento no es un museo. Es un archivo abierto, donde León dejó huellas que Palencia ha sabido preservar. Es la herencia de un reino que nunca se disolvió del todo.
De Tierra de Campos parte también la Ruta de los Retablos Renacentistas del Este de León, que serpentea el río Cea y acaba en la Montaña Oriental. Una ruta en la que es posible seguir la pista a algunos artistas que trabajaron también en iglesias de Campos del Renacimiento. El retablo de San Andrés de Valdescapa fue un encargo a Francisco de Villamuño, vecino de Becerril de Campos. El artista falleció en 1620 y su mujer y su hijo emprendieron un pleito para cobrar el trabajo, un litigio que se prolongó durante cinco años.