Lección de arte en el Museo de León y tríptico de telón de fondo

Dijo ayer Gonzalo Santonja que era «un placer venir a la noble y bellísima ciudad de León. Es más, el viernes (por mañana) vuelvo. Y adjudicó a León la necesidad de que los proyectos culturales que lleguen «tengan la calidad imprescindible que necesita León». «San Isidoro, la Catedral, el Musac, Botines...», enumeró y avisó de que lo que pase con el teatro Emperador esté a esa altura. Siguió dominando la situación con el «Archivo Histórico, la Biblioteca Pública, el Museo de León, de titularidad estatal y gestión autonómica», refiriéndose a lo que denominó como la confirmación de León como ciudad de cultura. Buen lema. No se sabía que la lección teórica tenía su apartado práctico, que fue lo que se pudo disfrutar durante la breve visita al Museo de León, el mítico edificio de Pallarés, donde autoridades de todo el arco pasearon por la primera planta del centro museístico. Y fue Santonja quien habló de lo que había con conocimiento en esa cita promovida por Ernest Urtasun, ministro de Cultura, para ver, como se había anunciado, una de las piezas recuperadas del tráfico ilícito por exportación ilegal en la Operación Altarpiece. En concreto, la pintura Tríptico con escena central de la adoración de los Reyes Magos, de la Escuela de Amberes, datada del siglo XVI. Por supuesto, sirve todo esto para que la ciudadanía y aficionados a la cultura de la ciudad acudan a conocerla en persona.
un jardín habitado
Que todo sirve para fomentar la cultura lo corrobora la puerta cerrada de la planta baja, en donde se cuece la exposición Un jardín habitado, en la que Pablo Martínez de Espacio E impulsa un proyecto en el que participan hasta noventa artistas para recrear El jardín de las Delicias. Será una idea colectiva sobreb la que es la creación más compleja y enigmática del Bosco.
Rspecto al Museo de León, se trata del más antiguo y nutrido de la provincia. Su historia es la de la fundación a partir de la desamortización decimonónica y del origen de la arqueología local. Abrió al público en 1869 en el convento de San Marcos y, desde entonces, como único museo de titularidad estatal en León, custodia, incrementa, investiga y difunde el patrimonio cultural mueble en manos públicas, el que nos pertenece a todos. En 1987 su gestión, como la de los demás museos provinciales de la Comunidad, fue transferida a la Junta de Castilla y León.