Cuando la belleza se hace imagen
Literatura, fotografía y músíca confluyen en Ármaga en una exposición que explora la belleza sin etiquetas

Ármaga abre sus puertas a la belleza, a la belleza de lo escrito, de lo captado y de lo escuchado, con una exposición que explora en los distintos conceptos de lo que es bello y porqué, fuera de cánones y de etiquetas. Artistas, amigos y fieles de esta galería leonesa se dieron cita este sábado para deleitarse con La belleza, un proyecto expositivo vinculado a la colección de Eolas Ediciones, que podrá visitarse hasta el 16 de febrero de 2026. La muestra propone un encuentro entre literatura, fotografía y música en torno a una idea tan esencial como abierta: la belleza entendida no como canon, sino como experiencia, percepción y forma de estar en el mundo.
El acto contó con la presencia de algunos de los autores de la colección, como Tomás Sánchez Santiago, Ildefonso Rodríguez, José Luis Puerto y Gabriel Quindós, del director de Eolas Ediciones, Héctor Escobar, y del fotógrafo José Ramón Vega, autor de todas las portadas de los libros y de las imágenes que conforman la exposición. La inauguración se completó con una sesión musical a cargo de RitMOO, dentro del proyecto Arte con Ritmo, que aportó una dimensión sonora a la experiencia estética.

José Ramón Vega
La colección De la belleza reúne una serie de ensayos y reflexiones en los que distintos autores abordan, desde perspectivas muy diversas, un aspecto concreto de la experiencia estética y humana. Luz, jardines, ciencia, escritura, magia, cuentos o lectura son algunos de los territorios desde los que se formula una pregunta común: qué es la belleza y cómo se manifiesta en nuestras vidas. Los textos coinciden en entenderla no como una cualidad objetiva de las cosas, sino como una manera de mirar, de sentir y de relacionarse con lo cotidiano, lo invisible, la naturaleza, la memoria o el arte.
En Ármaga, esa reflexión se materializa a través de la fotografía de José Ramón Vega, que acompaña y dialoga con los libros de la colección. Durante su intervención, Héctor Escobar quiso centrar todo el protagonismo en el trabajo del fotógrafo, al que definió como el verdadero hilo conductor del proyecto. Escobar habló de los «artesanos de la belleza» representados en esta exposición: José Luis Puerto, con La belleza de la huella; Ildefonso Rodríguez, con La belleza de los muertos; Tomás Sánchez Santiago, con La belleza de lo pequeño; y Gabriél Quindós, con La belleza de viajar. No pudieron asistir Avelino Fierro ni Adolfo Álvarez Barthe, también autores de la colección.

Un momento de la exposicón.
Para el editor de Eolas, la síntesis de todo el proyecto reside en «encontrar y hallar la belleza en lo que nos rodea, en lo que sentimos, en lo que percibimos, en lo que vemos y, sobre todo, en lo que compartimos». Escobar subrayó la importancia de reivindicar la belleza como una experiencia necesaria frente a una realidad dominada por lo trivial, lo tecnológico o lo inmediato, invitando a una mirada más cercana y consciente. En ese contexto, citó un verso de Antonio Gamoneda, «la belleza es un lugar donde no van a parar los cobardes», para defender que esta colección propone buscar la belleza donde menos se espera y liberarla de los cánones tradicionales que dictan qué debe ser bello y qué no.

Un momento de la exposición.
Por su parte, José Ramón Vega explicó el proceso creativo que hay detrás de cada imagen. Para el fotógrafo, cada libro supone un reto intelectual y emocional, un ejercicio de búsqueda hasta dar con una fotografía que «respire a la misma frecuencia» que el texto y su autor. Vega recordó también la importancia del diseño de la colección, impulsado por Miguel Riera, que fija unas dimensiones, una tipografía y una estructura comunes, condicionando y enriqueciendo al mismo tiempo el diálogo entre imagen y palabra. Su objetivo, señaló, es huir de lo evidente y encontrar imágenes que dejen espacio, que acompañen al libro sin cerrarlo, y que tengan un poder propio de atracción.
La inauguración se completó con la intervención de Miguel O´Shea, responsable de RitMOO, quien presentó su proyecto Arte con Ritmo, una propuesta pionera que busca poner banda sonora a las exposiciones de arte. En esta ocasión, la sesión musical se construyó a partir de un tema asociado a cada libro de la colección, creando una coherencia sonora que acompañó el recorrido visual y literario de la muestra. Música, fotografía y texto se entrelazaron así en una experiencia sensorial unitaria, pensada para dialogar con la obra.

Presentación del proyecto por parte de Héctor Escobar.