El pueblo de León que salva a su monasterio
Los vecinos de San Esteban de Nogales organizan una hacendera para salvar por segunda vez su monumento emblemático tras los incendios de este verano

Vecinos ayudando a limpiar la zona afectada por los incendios. Montaña de ramas en los alrededores del monasterio.
El verano de 2025 será recordado por muchas personas de la provincia de León, pero no por algo positivo. Un enorme fuego devoró miles de hectáreas dejando devastado toda muestra de naturaleza, vida y pueblos por los que pasaba. En la localidad de San Esteban de Nogales por suerte el fuego se quedó a las puertas de entrar al municipio. A pesar de ello, el fuego arrasó con todo el verde dibujando un paisaje completamente diferente al visto con anterioridad.
Una situación catastrófica que afectó gravemente al Monasterio de Santa María de Nogales que sí sufrió la ira de las llamas y quedó totalmente devastado. Un panorama desolador que, los vecinos del pueblo no quisieron dejar que les venciera. Por ello, entre todos, crearon ‘Amigosdelconvento’, una asociación con un único objetivo: restaurar todo lo posible el monasterio que fue devorado por las llamas.
Colaboración vecinal
Ángeles es una de las vecinas que está dentro de la asociación. Una asociación que cuenta con todo tipo de público. Para ella, es una idea ilusionante y que, aparte de conseguir restaurar este patrimonio, se está consiguiendo unir a todo tipo de público: jóvenes, adultos, colaboradores externos. «El panorama cuando ocurrieron los incendios era para derrumbarse, de hecho, muchos meses despúes me sigue costando no llorar hablando sobre el tema. A pesar de la situación, los vecinos se han volcado con el pueblo y, quedando en los tiempos libres que tenemos a lo largo de la semana hemos conseguido avanzar un poco», comenta una de las vecinas afectadas.
Además de la restauración del monasterio, también quieren conseguir, desde la asociación, que se declare BIC (Bien de Interés Cultural), aunque eso lo ve como un objetivo más difícil y lejano que el resto. «Sé que esto sería lo último que conseguiríamos, pero aún así lo estamos intentando. Estamos con trámites y ya hemos tenido reuniones con autoridades para valorar la situación y esta posibilidad», añade.
Hacenderas
Los vecinos ya han podido hacer varias quedadas los fines de semana para juntarse y trabajar en los alrededores del monasterio de cara a avanzar con la restauración. Cada vecino pone y hace lo que sabe, dando de esta forma un ejemplo de humildad, trabajo en equipo y demostrar que juntos es más fácil alcanzar un objetivo.
La colaboración externa también está siendo importante, ya que personas que únicamente estaban en el pueblo de paso han hechado una mano para adelantar trabajo o, simplemente, tener un detalle de caridad. «Hemos tenido personas que nos han ayudado de todo tipo de maneras: trayéndonos comida, invitándonos a comer, ayudándonos a limpiar y a recoger, toda esta ayuda se agradece y, por supuesto, se pide. Además, lo bueno que estamos teniendo es que el ayuntamiento se está volcando con nosotros y nos está echando un cable en todo lo que puede», finaliza Ángeles.
Ahora llega un momento clave, donde la ilusión debe vencer al cansancio, donde el amor por tu pueblo debe ganar a la rabia y, donde la unión tendrá que arrollar a la separación. Si esto ocurre, el Monasterio de Santa María de Nogales ubicado en San Esteban de Nogales estará a salvo y encontrará un rumbo que será, como poco, largo, pero ilusionante.