DOCUMENTAL
Vida de Almudena Grandes
El documental de Azucena Rodríguez sobre la escritora madrileña, fallecida en 2021, se proyecta hoy en El Albéitar

Almudena Grandes, en julio de 2004, en Santander.
Hoy, a las 19.30 horas, se proyecta en El Albéitar el documental Almudena Grandes, dirigido por Azucena Rodríguez. Explica Rodríguez que «en el año 2000 quise hacer una película sobre Sara Gómez, un personaje de Los Aires Difíciles, la novela de Almudena Grandes. Gracias a eso, tuve la suerte de conocerla. La película no se rodó, pero nos hizo amigas para siempre. Muchos años después, en 2018, comencé a hacer una película documental sobre su obra. Llegué a rodar con ella lo que iban a ser parte de los mimbres de esa película, pero la pandemia, su enfermedad y su muerte, arrasaron con todo. Después del fallecimiento, hablé con Mariela Besuievsky, productora, para retomar la idea de hacer un documental sobre Almudena y le entusiasmó la propuesta. Yo estaba todavía en pleno duelo y me costaba mucho enfrentarme a las imágenes en las que ella hablaba y reía, como si no hubiese pasado nada. Pero fue, precisamente, la idea de mantenerla viva, aunque solo fuese en la pantalla, lo que tiró de mí. Pensé que, si la película conseguía de algún modo mantener viva su memoria y la de su literatura, merecía la pena mi desconsuelo», relata.
Igualmente prosigue que «aquí estoy, haciendo una película sobre mi mejor amiga, que ya no vive y que es, además, un gigante de nuestra literatura. Junto con el material que había rodado, recopilé y visioné durante meses los cientos de entrevistas y conferencias que Almudena había hecho a lo largo de los años. En esa primera fase de la nueva película, todavía me resistía a hablar de su enfermedad y de su muerte. Me aferraba a que, durante el tiempo de proyección, el espectador y yo misma nos olvidásemos de que ya no estaba. Pero no funcionó. Le di muchas vueltas a las causas y terminé aceptando que la película, no solo debía celebrar su vida y su obra, sino que, necesariamente, tenía que hablar del inmenso dolor que nos producía su muerte, a los que estábamos más cerca. Decidí entonces, que lo mejor era hacerlo a través del hombre al que dedicó todas sus novelas, el poeta del que se enamoró como nunca se había enamorado de nadie, Luis García Montero, su marido». Así, la estructura de la película se organiza alrededor.