PREMIO DE LA CRÍTICA
Ávila reina en literatura
Los abulenses María Ángeles Álvarez, con su poemario 'El dolmen' y Benjamín G. Rosado, con la novela 'El vuelo del hombre', de Benjamín G. Rosado, ganan ex aequo del XXIII Premio de la Crítica de Castilla y León

María Ángeles Álvarez, ganadora con 'El dolmen'.
El poemario El dolmen, de María Ángeles Álvarez y la novela El vuelo del hombre, de Benjamín G. Rosado, han resultado ganadores ex aequo del XXIII Premio de la Crítica de Castilla y León, tras la reunión del jurado llevada a cabo este viernes.
La viceconsejera de Acción Cultural y presidenta del Patronato del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Mar Sancho, ha presidido en el Palacio de la Isla, la deliberación del jurado entre los diez finalistas. La entrega se realizará el 6 de junio en el Círculo de Recreo de Valladolid, en el marco de la 59ª Feria del Libro de Valladolid-
El jurado del Premio de la Crítica de Castilla y León que convoca la Junta de Castilla y León, a través del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, falló ayer, en el Palacio de la Isla de Burgos, estos dos reconocimientos que al igual que el año pasado tendrán carácter ex aequo. El poemario El dolmen (Cuadernos del Laberinto), es obra de la arqueóloga y escritora abulense María Ángeles Álvarez, y la novela El vuelo del hombre (Seix Barral), del también abulense Benjamín G. Rosado. Así lo ha anunciado la viceconsejera, una vez finalizadas las deliberaciones del jurado, integrado por periodistas, profesores universitarios y críticos literarios. Mar Sancho destacó que no ha sido fácil para el jurado tomar una decisión, dada la calidad literaria de los libros finalistas: «cada obra es una muestra de valentía, sensibilidad e inspiración; un testimonio del poder de la palabra para emocionar y conmover; a la par que un ejemplo del buen hacer de las editoriales de Castilla y León, con varios títulos entre los finalistas y dos ganadores, que difunden las creaciones literarias de nuestra tierra y además internacionalizan la obra de nuestros escritores».
El poeta Carlos Aganzo, miembro del jurado, elogió El dolmen, al que definió como un libro prodigioso y unitario, un libro completo que habla de arqueología y que recurre a la piedra como imagen simbólica, que ofrece una cierta trascendencia que va más allá y que ha deslumbrado a todos. El vuelo del hombre, del también abulense Benjamín G. Rosado, constituye un componente metaliterario y es una reflexión sobre el propio acto de narrar, en opinión de Francisca Noguerol (Universidad de Salamanca), y miembro del jurado, quien recalcó que se trata de un canto de amor a la literatura; se trata de un texto que es capaz de anticipar la realidad.
Fueron finalistas La isla de Garibaldi, Cristina Fanjul (Eolas), Trumpsilvania, Luis Artigue (Eolas); Sostener el cielo, Fernando Conde (Ars Poética); Fragmentario, Rodrigo Martín Noriega (Editorial Difácil); Hebras de sílabas, José Luis Puerto (Reino de Cordelia); Los restos, David Refoyo (Editorial Dieciséis); Lo que perdieron los héroes, Sonsoles Sánchez-Reyes (Cuadernos del Laberinto); Volver a casa, Rut Sanz Montaña (Editorial Páramo)