Diario de León

 

Consistorio y Cabildo abren con la primera legacía la preparación de Las Cabezadas de León

Este martes se ha celebrado en la Real Colegiata de San Isidoro la primera legacía, tradicional encuentro entre los representantes de la Corporación Municipal y el Cabildo

Este martes se ha celebrado en la Real Colegiata de San Isidoro la primera legacía, tradicional encuentro entre los representantes de la Corporación Municipal y el CabildoRAMIRO

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EFE
León

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 La Corporación Municipal de León y el Cabildo de San Isidoro han celebrado este martes la primera de las dos legacías que suponen el paso previo a la celebración de Las Cabezadas, un debate entre pueblo y clero que se celebra desde el siglo XII y que tendrá lugar el último domingo de abril.

En la edición de 2026 esta ceremonia contará con Luis García Gutiérrez como representante del Cabildo y con la concejala de Comercio, Camino Orejas, como síndico municipal.

Este martes se ha celebrado en la Real Colegiata de San Isidoro la primera legacía, tradicional encuentro entre los representantes de la Corporación Municipal y el Cabildo.

Tras esta primera reunión, el Cabildo de San Isidoro devolverá la visita al Ayuntamiento la semana previa a Las Cabezadas.

El acto ha contado con la presencia de quienes serán los protagonistas de la lucha dialéctica en esa ceremonia y también con el alcalde José Antonio Diez en representación del Ayuntamiento.

Diez ha recordado que el pueblo de León "volverá libremente a realizar esta ofrenda al Santo" en un acto que ha calificado de "muy bonito, por histórico y por lo que representa del pueblo de León".

Por su parte, Luis García ha agradecido al Cabildo de San Isidoro el haber sido elegido para representarlo en esta tradición, al igual que Camino Orejas ha valorado haber sido designada como síndico municipal.

Cada año, desde el siglo XII, ese debate no logra tener un vencedor. Ni pueblo ni clero son capaces de convencerse entre sí cada último domingo de abril en esta pugna que se libra en la Colegiata de San Isidoro de León capital.

Lo que se debate es una tradición, en concreto la de que el pueblo acude a agradecer a San Isidoro, con un cirio de arroba bien cumplida y dos hachones de cera, su mediación para que acabara con una sequía que asoló León bajo el reinado de Fernando II, época de esplendor del viejo Reino.

Desde entonces el clero sostiene que el pueblo se ve obligado a repetir la ofrenda cada año, pero este defiende que se trata de un acto libre y voluntario por lo que un representante municipal, el llamado síndico, y uno del Cabildo, el capitular, discuten sin acuerdo y se intercambian regalos.

La raíz de esta tradición se remonta al año 1158 cuando, para evitar una catastrófica sequía sobre la capital, los leoneses procesionaron el arca de las reliquias de San Isidoro pero, dos leguas más allá, la urna comenzó a pesar tanto que se dio por imposible continuar el camino.

Fue la reina doña Sancha quien acudió al lugar, y después de tres días de ayuno y oración, tocó el arca, el peso se alivió hasta el punto que unos chiquillos pudieron devolverla a la Colegiata sin apenas esfuerzo para, después que se obrara el milagro, comenzara la lluvia y se paliara la sequía.

Desde entonces, el pueblo de León acude cada año a agradecer la mediación de San Isidoro en una ceremonia que seguirá sin saberse, y así lo esperan todos, si se hace por opción o por obligación. 

 

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