El Pozo Ibarra, en busca de un nuevo cielo para la mina
Esta antigua mina inicia el camino hacia su restauración con una inversión de casi 500.000 euros de la Junta

El castillete del Pozo Ibarra, un emblema del patrimonio cultural de la minería leonesa.
El Pozo Ibarra, uno de los conjuntos más representativos del patrimonio industrial, ahora también será un gran activo de carácter cultural. La Junta de Castilla y León destinará casi medio millón de euros a la rehabilitación del histórico complejo minero de La Pola de Gordón, una actuación que permitirá restaurar el castillete, conservar varios edificios anexos y acondicionar todo su entorno con el objetivo de convertirlo en un referente turístico y en un espacio para preservar la memoria de la minería leonesa.
El proyecto fue presentado este martes a los miembros de la Comisión Territorial de Patrimonio, reunida en el Ayuntamiento de La Pola de Gordón, y será sometido a su aprobación definitiva en la próxima sesión del órgano, prevista para la primera semana de julio. Tras la reunión, los integrantes de la comisión, encabezados por el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, visitaron las instalaciones del Pozo Ibarra junto al alcalde del municipio, Antonio García.
La elección de La Pola de Gordón como sede de la Comisión de Patrimonio no fue casual. Según explicó Eduardo Diego, el desplazamiento responde al interés que despierta un proyecto «bonito e interesante» que llevaba años siendo reclamado tanto por el Ayuntamiento como por la propia cuenca minera. «Nos hemos trasladado hasta aquí porque hay un proyecto que viene demandado desde hace tiempo por parte del Ayuntamiento y también de la cuenca minera, que es la restauración del Pozo Ibarra», señaló el delegado territorial.
El Pozo Ibarra fue uno de los principales centros de extracción de carbón de la montaña central leonesa. Permaneció en funcionamiento entre 1930 y finales de 1996, convirtiéndose durante décadas en uno de los motores económicos y sociales de la comarca. Su actividad marcó profundamente la vida de varias generaciones de trabajadores y familias vinculadas al sector minero. Tras el cierre de la explotación, el complejo pasó a formar parte del patrimonio industrial de Castilla y León y en 2011 fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), reconocimiento que puso en valor su importancia histórica, arquitectónica y tecnológica. Actualmente, el recinto es considerado uno de los principales atractivos turísticos de La Pola de Gordón, aunque el paso del tiempo ha provocado un notable deterioro de algunas de sus estructuras. La actuación financiada por la Junta contempla una intervención integral sobre los elementos más representativos del complejo. El proyecto incluye la restauración del castillete, la consolidación y recuperación de varios edificios que se encuentran en estado de ruina, así como la adecuación del entorno inmediato. También se mejorarán los accesos al recinto y se instalará nueva señalización para facilitar las visitas.
Antonio García, visiblemente emocionado, comentó que para él es un sueño hecho realidad por la importancia emocional que significa el restaurar algo tan importante como lo es el Pozo Ibarra. «Yo soy minero y circunstancialmente ahora soy el alcalde de La Pola de Gordón", afirmó antes de reconocer que la restauración del Pozo Ibarra ha sido una prioridad desde el inicio de su mandato.