Diario de León

CONCIERTO

Regreso al parque de la Concordia

Quejío y Madera, esto es Marc Bardón, al cante; Rubén ‘El ferretero’, al toque y Kike Aztor, al cajón, una sorprendente y única propuesta de flamenco ‘jondo’, se presenta este jueves a las 20.30 horas en el que será el primer concierto del ciclo en el patio del Liceo Egipcio

Marc Bardón, Kike Aztor y Rubén 'El Ferretero', son Quejío y Madera, este jueves en directo en el Museo Liceo Egipcio.

Marc Bardón, Kike Aztor y Rubén 'El Ferretero', son Quejío y Madera, este jueves en directo en el Museo Liceo Egipcio.dl

Pacho Rodríguez
León

Creado:

Actualizado:

«Nosotros somos tres aficionados al flamenco. El comienzo de la historia es de cuento», lo dice Kike Aztor, un músico, batería, percusionista, tan contundente como sensible. Y, como los otros dos a los que se refiere, Marc Bardón, al cante; Rubén El Ferretero, al toque, con los que él al cajón forman Quejío y Madera, unos enamorados y apasionados del flamenco puro y lo más ortodoxo posible. Por ello, es una suerte que su propuesta forme parte del ciclo de Conciertos de Verano Mariposas Nocturnas del Museo Liceo Egipcio este jueves 9 de julio a las 20.30 horas.

Primero está el cuento que es un cuento real. Rubén El Ferretero y Kike Aztor, indagando en el flamenco que ellos definen como «de verdad». Percusión y guitarra. «Íbamos al parque de la Concordia, en Ponferrada. Enfrente, al otro lado del río, estaba el poblado gitano. Íbamos ahi a tocar para que los gitanos escucharan y vinieran a cantar unas bulerías y demás», cuenta Aztor. A veces el reclamo atraía gente, como quieren que así ocurra este jueves en el concierto en el patio del Liceo Egipcio, un lugar especial para un grupo especial que en el caso de León puede considerarse como una propuesta única. «Nos gusta todo tipo de flamenco pero queremos que sea lo más puro posible», adelanta Kike Aztor, también musico de solvencia demostrada en formaciones como La Banda del Gran Café y su Jam de los martes o con Arritmia. Y en el concierto del jueves ya desde el comienzo será una declaración de intenciones: un martinete, para empezar.

El cuento real ya tendría suficiente argumento pero entre medias aparece Marc Bardón, un talento flamenco como intérprete, músico, voz y de conocimiento enciclopédico. Si a Kike y al Ferretero les faltaba una pieza encontraron el diamante que ni se esperaban en este aún joven nacido en Sabadell. «Con Marc aprendes constantemente. Además de los palos más ortodoxos, sabe de los menos conocidos, de los que casi no se han usado». El caso es que el jueves es un día especial para ellos porque tienen la modestia de los grandes y saben que entre soleás, tangos, malagueñas, bulerías se han metido en «un lío gordo en el que tenemos que estar a la altura».

Tendrán a favor el talento que desprenden los tres y un lugar peculiar para un aforo íntimo limitado para que pueda ser un concierto de máxima pureza incluso sin microfonía si es posible.

A modo de biografía ellos mismos cuentan que este proyecto surge como algo posterior a otras andanzas en el mundillo, entre ellas un proyecto anterior donde Kike y Rubén dieron varias actuaciones llamado 12 tiempos. Posteriormente, la «789 Jam», un proyecto de jam session flamenca desarrollado en el Gran Café durante 2024, que se encuentra en standby en la actualidad. Todo esto conecta más directamente con la labor en León del berciano Kike Aztor, porque Quejío y Madera son esa decidida incursión en el mundo del flamenco de tres apasionados que prefieren definirse como aficionados. No por falsa modestia sino por respeto al flamenco. Y en realidad todo vuelve al Parque de la Concordia. Al lugar donde acudían Kike y Rubén a tocar las noches de verano, en busca de los gitanos que al vivir en frente, cruzaban el río para unirse a la juerga hasta la madrugada.

Rubén lleva tocando desde los 18 años la guitarra flamenca. Durante años era el guitarrista de toda juerga gitana y flamenca que acontecía por el Bierzo bajo, y que por el negocio familiar todo el mundo iba a buscar para que les tocase y poder hacer la juerga. Sus influencias Moraito Chico o Paco de Lucía. Marc se crío en Sabadell, afincado en el Bierzo desde hace años. Siendo bien joven comenzó a interesarse por el género del flamenco, criándose en una zona donde la rumba es un símbolo de identidad. A sus 30 años es una auténtica fuente de conocimiento flamenca, del flamenco jondo.

tracking